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Carta del Sr. Jorge Núñez al Dr. Neufeld, 11/04/01

Estimado Dr. Neufeld:

Lo saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo.

En el programa Siglo a Siglo, en le cual tratamos el tema de la salvación, yo le mencioné sobre las más de 700 denominaciones protestantes que existen actualmente. Usted me dijo algo así como que en la Iglesia Católica también ocurría eso.

Sería tan amable de justificarme esa afirmación.

Muchas Gracias. Que pase una Semana Santa llena de Bendiciones.

Jorge Núñez.

Respuesta del Dr. Neufeld, 16/04/01

Estimado Jorge:

También te deseo que pases una semana santa llena de bendiciones. Para mi fue un gran placer conocerte y verificar con cuánto vigor te empeñas a buscar la verdad entre los espirituales.

Respecto a tu pregunta, la respuesta no puede ser del todo contundente. Te admito que me cansa el argumento que tantas veces leo en publicaciones católicas, de que las iglesias protestantes tienen que estar en el error, porque no son una, sino muchas. Publicaciones más maliciosas por supuesto hablan de sectas protestantes que caen en constantes divisiones, porque supuestamente no son parte de la única verdadera iglesia.

Creo que es justo decir cuanto sigue: muchísimas agrupaciones evangélicas, muy semejantes como varias congregaciones católicas, no nacen como resultado de peleas y conflictos, sino simplemente como movimientos de renovación. También es importante constatar, que la mayoría de las iglesias evangélicas se tratan como hermanos entre sí y no perciben sus diferentes nucleaciones, como divisiones o falta de unidad. Es más, tienen un concepto de salvación común en los puntos básicos, y éste tradicionalmente les diferenciaba del concepto de salvación católico.

 

Ahora, de que la famosa unidad de la iglesia católica no es tanto así, lo saben ustedes, que conocen la vida de adentro tan bien como nosotros. Las diferencias entre una Carmelita descalza o una Jesuita como Meliá, Montero Tirado o Zanardini son obias, no solamente en un estilo de vida, sino también en Teología. Tu sabes que el Opus Dei no se lleva bien con los Jesuitas. Ha habido rivalidades entre Dominicos y Franciscanos, el movimiento de Schönstadt y el movimiento de los cursillos parecen rivalizar en el momento. Leonardo Bof tiene disciplina de palabra de parte del Vaticano, los Obispos paraguayos por lo menos pueden clasificarse en tres categorías: los que están más con el movimiento carismático, los que están más con la vieja ortodoxia y la ambición de poder eclesial, y aquellos que se identifican con ideologías liberacionalistas, prohibida por el Vaticano.

Todo esto no te digo para polemizar, ni para remover trapos sucios. Simplemente estoy convencido que el nivel de unidad en la iglesia católica es inferior al de las iglesias evangélicas. La diferencia a mi modo de ver está más bien en que la teología evangélica posibilita una unidad en medio de las diferencias, sin tener que recurrir a una supuesta sucesión apostólica o al milagro de la eucaristía, las dos señales clásicas, que según la teología católica constituyen la iglesia.

 

Personalmente me siento mucho más a gusto con un concepto amplio de tolerancia religiosa en el cual, como has visto en el programa, me puedo distanciar tajantemente de ciertos enfoques de nuestros queridos hermanos libres sin por eso tener que sentenciar que ellos están eternamente perdidos en el error.

Shalom

Alfed Neuefeld

Respuesta de Jorge Núñez 19/04/01

Para el Dr. Alfred Neufeld

Le saludo con la paz de nuestro Señor Jesucristo.

Tengo que reconocer que es un verdadero placer el poder intercambiar ideas con una persona tan preparada como usted. Pero lo que aún más me llena de satisfacción es saber que todavía existen teólogos evangélicos abiertos a la sana discusión y a la búsqueda incansable de la verdad en el conocimiento profundo de la persona de nuestro Salvador Jesucristo y su Santa Iglesia.

Pero yendo al tema del sectarismo dentro de la Iglesia Católica me gustaría compartir con usted los siguientes pensamientos.

Discúlpeme si los artículos que le escribo son muy estructurados, pero es la forma en que yo mejor me entiendo.

Tema 1: Usted comienza la carta diciendo "...Te admito que me cansa argumento que tantas veces lee en publicaciones católicas, de que las iglesias protestantes tienen que estar en el error, porque no son una, sino muchas..."

 

La frase "tienen que estar en error" es muy ambigua, por que surge la pregunta ¿error en qué?. Pero más o menos entiendo a lo que se refiere. La Iglesia Católica no utiliza el problema sectario en las iglesias protestantes como "el argumento" para justificar los errores dogmáticos en las que, a nuestro criterio, ellas incurren; sino como un motivo más para poner en relieve la falta de real unidad en la que están sumergidas.

Para poder hablar el mismo idioma es fundamental aclarar conceptos. Primeramente definamos lo que es Unidad y veamos su verdadera importancia. Para ello si agarramos la Biblia leemos en Mt. 16,18 "Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro, o sea Piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las fuerzas del Infierno no la podrán vencer". Por el momento no quiero entrar en el debate de Pedro como "Papa" (pero no dude que en otro momento sí), sino que me quiero centrar en la pequeña frase "...edificaré mi Iglesia...", y no mis iglesias.

Pienso que no podemos tener un concepto de unidad cuando existen diferencias dogmáticas, doctrinales y de interpretación Bíblica. Una simple "solidaridad eclesial" no hace a la unidad del cuerpo de Cristo. Cuando la Iglesia Católica habla de la "no unidad" de las iglesias protestantes se refiere a la falta de comunión plena en ideas básicas como la pérdida de la Salvación o la no uniformidad en la interpretación de las sagradas escrituras. Y por el contrario cuando nos referimos a la Unidad Católica estamos ablando de esa comunión plena en cuestiones de básicas de la Fe Cristiana.

Tema 2: Continuando con sus palabras "...Publicaciones más maliciosas por supuesto hablan de sectas protestantes que caen en constantes divisiones, porque supuestamente no son parte de la única verdadera iglesia..."

 

Ahora tenemos que aclarar el concepto de secta para poder continuar con todo esto.

El concepto de secta surge en el ámbito religioso-eclesial, pero recientemente se ha ampliado también a una dimensión político-social. Por eso, está perdiendo su precisión científica y su carácter inequívoco. En el lenguaje común se usa cada vez más como un eslogan para señalar a ciertos grupos que se considera peligrosos, porque transgreden valores fundamentales de la sociedad democrática liberal. Por lo general hoy se suelen considerar como signos distintivos de una secta: la formación de grupos selectos que se apartan del ambiente social y con frecuencia se oponen a él; y la creación de formas alternativas de vida que a menudo llevan a extremos lejanos a la realidad y a exageraciones malsanas. Como características internas de una secta, además del intento de conservar una meta o un ídolo espiritual opuesto a lo convencional, se suelen citar: el rechazo de valores fundamentales de hoy, como la libertad personal y la tolerancia, así como una búsqueda, a veces militante, de las actitudes opuestas, un estilo de vida totalitario; la supresión de la conciencia de los miembros; la exclusión de los que están fuera del grupo; y cierta tendencia a controlar la sociedad o algunos de sus sectores. A un grupo, en el que se manifiestan algunas de estas características, se le suele llamar secta.

 

En el lenguaje religioso, que es el más adecuado (y, por ello, el más preciso) para tratar el problema, una secta es un grupo que se ha separado de las grandes Iglesias, de las Iglesias populares. A menudo las sectas conservan algunos valores, ideas religiosas o formas de vida de las comunidades eclesiales fundamentales, pero los absolutizan, aíslan y realizan en una vida comunitaria rígidamente separada de la unidad originaria y orientada a la conservación y la protección de sí misma. He aquí algunos signos distintivos, vinculados con estos datos fundamentales: ideas religiosas desequilibradas (por ejemplo, la inminencia del fin del mundo); el rechazo de toda comunicación espiritual con personas que piensen de otra manera; un entusiasmo exagerado al presentar y realizar la propia visión; un fuerte proselitismo y un convencimiento exagerado de su misión con respecto a un mundo al que se desprecia; un absolutismo de la salvación que limita la posibilidad de alcanzarla a un número determinado de personas que pertenecen a dicho grupo.

 

En la teología católica una secta se caracteriza sobre todo por el abandono de la verdad bíblico-apostólica común y de los contenidos centrales de la fe. Por eso, a juicio de la Iglesia, la secta siempre está vinculada con la herejía y el cisma.

 

Pero la Iglesia Católica diferencia muy bien entre "sectas protestantes" e "iglesias protestantes", y quiero que sepa que las iglesias menonitas están en la privilegiada segunda categoría. Y para que no quepa duda, ejemplo de sectas protestantes son por ejemplo los "Testigos de Jehová", los "Mormones", "Pueblo de Dios", etc. Quiero que quede claro que a ustedes no los metemos en la misma bolsa.

Tema 3: y sus palabras continúan "...Creo que es justo decir cuanto sigue: muchísimas agrupaciones evangélicas, muy semejantes como varias congregaciones católicas, no nacen como resultado de peleas y conflictos, sino simplemente como movimientos de renovación..."

 

Bueno, me complace informarle que en este punto estoy plenamente de acuerdo con usted. El concepto de renovación, y la necesidad de llenar espacios no cubiertos por los grupos tradicionales es lo que conlleva a la creación de nuevos movimientos y denominaciones.

Hasta ahí estamos de acuerdo, pero..., no hay que confundir "movimientos de renovación" con "movimientos de rebelión", ni tampoco hay que confundir "carismas" con "denominaciones". En la Iglesia Católica utilizamos el término Unidad en la Diversidad y no Unidad en la Diferencia, que son cosas muy distintas.

Nosotros los Católicos podemos cuestionar mil cosas dentro de nuestra Iglesia; formas, modos, maneras de pensar, e incluso tener diferencias teológicas (como en el caso del celibato sacerdotal) y no por eso entrar en Herejía o Cisma, total mientras no entremos en contradicciones dogmáticas básicas de la Fe Cristiana, no hay problema.

 

Para dar ejemplos concretos acerca de los carismas, uno asiste a una celebración hecha por el Camino Neocatecumenado y nota una solemnidad muy pronunciada, pero si asiste a una celebración de la Renovación Carismática es probable que se ponga a bailar al son del ritmo de cachaca con batería y guitarra eléctrica. Ahora, más allá de esa notoria diferencia de metodología, ninguno de los dos grupos difieren en verdades fundamentales de la Fe Católica. Por favor, si puede, deme un solo ejemplo de algún movimiento oficial de la Iglesia Católica que reniegue algún dogma fundamental.

Tema 4: "...También es importante constatar, que la mayoría de las iglesias evangélicas se tratan como hermanos entre sí y no perciben sus diferentes nucleaciones como divisiones o falta de unidad...".

Aquí todo depende del punto de vista con que vemos la Hermandad, teniendo en cuenta que hasta la Iglesia Católica llama a los miembros de las iglesias protestantes "hermanos" separados.

 

A continuación analizaré esa unidad a la cual usted se refiere citando brevemente los fundamentos principales que hacen a la doctrina evangélica (y por favor corríjame si es que me equivoco) y resaltando así los puntos comunes y las diferencias palpables que existen entre las diferentes denominaciones evangélicas.

1. Creencia en un Dios Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo). En este punto existe una total unidad entre todas las Iglesias Cristianas. Aquí no hay problema.

2. Reconocimiento de Nuestro Señor Jesucristo como Salvador del Mundo y Unigénito Hijo de Dios. Amén en ésta unidad entre Católicos y Protestantes.

 

3. Reconocimiento de la Palabra de Dios (La Biblia) como único basamento de nuestra fe cristiana. Bueno aquí empezamos a ver un poco oscuro el panorama. Así como en el caso de la salvación donde la palabra "sola" puede llevar a interpretaciones completamente erróneas (de eso ya escribí mucho en el artículo sobre la salvación que le envié al Dr. Wiens), también la palabra "único" cambia completamente el sentido de lo que realmente es la Biblia (esto también trato con detalle en el documento Historia de la Biblia que le envié).

Pero mi punto no es en este momento contar que la afirmación anterior difiere con el dogma católico (la Biblia y la Tradición); sino que más bien poner en tela de juicio la supuesta unidad evangélica que la anterior afirmación conlleva.

 

Es cierto que todas las iglesias evangélicas concuerdan en este punto, pero desafortunadamente no por ello están en unidad. Por qué digo esto. Porque no existe unidad en la interpretación del texto Bíblico, y aunque en algunos casos estas diferencias de interpretación sean mínimas, esto demuestra fehacientemente la falta de comunión plena en algo que es el "Único basamento de la fe cristiana".

4. No reconocimiento de santos, vírgenes ni imágenes como objeto de adoración, ya que según lo expresa La Biblia, Dios es nuestro único Dios, el cual solamente es digno de adoración. Casualmente en esto también coincidimos todos, aunque muchos (por no decir todos) protestantes digan que los Católicos somos idólatras.

5. Reconocimiento del poder de Dios a través de su Espíritu Santo para obrar milagros y sanidades en lo físico y espiritual, hoy, porque Jesucristo es el mismo "Ayer, hoy y por los siglos", como dice La Palabra de Dios. Nunca se habrá imaginado que entre Católicos y Protestantes habían tantas similitudes.

 

6. La no designación de una única autoridad suprema sobre nuestra iglesia, ya que nuestro Señor Jesucristo es su única y máxima autoridad, y su voluntad está expresada a través de la Biblia, y no a través de escritos firmados por hombres, cuya inspiración no es la del Espíritu Santo como fue la de las Sagradas Escrituras, que nunca dejarán de ser, sino basadas en sabiduría y conocimientos humanos: Si uno se pone a leer (aunque sea un poco) el libro de los Hechos de los Apóstoles se dará cuenta que la Iglesia desde sus comienzos mantuvo un orden a través de un solo gobierno.

 

Al no reconocer ninguna cabeza visible en la "unidad" protestante, reconocen millones de cabezas independientes, con reglas de disciplina independientes, con conceptos de membrecía, bautismo independiente, facultades de Teología independientes, etc., y utilizando un poco las palabras de nuestro Maestro "...ese no era el plan original...".

Y voy a repetir lo que ya dije: una simple "solidaridad eclesial" no hace a la unidad del cuerpo de Cristo. Por eso, por ejemplo, el hecho de que Obedira funcione como funciona no es ningún argumento para justificar la plena comunión entre denominaciones e iglesias protestantes. OBEDIRA funciona porque es un ejemplo vivo del trabajo ejemplar con firme militancia Cristiana.

 

7. La creencia de la no necesidad de "actualizar" la Biblia ni agregar nada de lo que ya está allí escrito, dado que en Apocalipsis (Ultimo Capítulo), Dios advierte acerca de aquellos que se atrevan a hacerlo. Éste punto es muy similar al punto 3, pero lamento decir que si la interpretación de Ap 22,18-20 es así como los evangélicos "interpretan" entonces me temo que ni siquiera una Iglesia Cristiana se salvaría de tales plagas mencionadas (es necesario hacer un breve estudio Biblico-histórico para entender lo quiero decir)

Como habremos visto en todos los puntos de concordancia doctrinal coincidimos todos, y donde no hay concordancia diferimos todos ¡caramba!.

Tema 5: "...Es más, tienen un concepto de salvación común en los puntos básicos, y éste tradicionalmente les diferenciaba del concepto de salvación católico..."

 

El punto de la salvación no incluí entre los 7 puntos anteriores porque quería tratarlo por separado en el tema 5. Aquí podríamos detenernos todo un día, pero pienso que lo importante sería analizar, tal como usted mencionó, este "concepto de salvación común". Recuerdo que en uno de los programas de "Siglo a Siglo" se trató el tema de cómo se llega a la salvación, y en aquella ocasión el panelista era un pastor de nuestros ya cuestionados hermanos libres. En aquella ocasión se analizó exhaustivamente los fundamentos bíblicos (con interpretaciones bien particulares) acerca de cómo uno accede a esa salvación. Se leyó la Biblia, se compartió experiencias con la audiencia, se recibieron mensajes, se enfatizó en el hecho de que como Cristianos podemos estar "seguros" de que somos salvos, etc., pero cuando en algún momento alguien envió un mensaje preguntando si esa salvación puede perderse, la ley del ñembo tavy (hacerse del desentendido en Guaraní) reinó tras el micrófono y rápidamente se cambió de tema. Recuerdo que luego de eso llamé al programa y planteé el siguiente tema que ahora quiero plantearle a usted.

 

La salvación es una gracia de Dios que la aceptamos por fe, y esa fe la demostramos con obras (creo que llegamos a ese acuerdo en el programa que compartimos). Bueno, dígame usted si podemos plantear una tesis sobre la salvación y a la vez obviar la hipótesis de su posible pérdida; ¡por supuesto que no!, ya que si decimos que la salvación se logra y se alcanza por un hecho o una actitud particular, por ejemplo el aceptar por fe a Jesucristo como único Señor y Salvador, y además afirmar que esta salvación no puede perderse de ninguna manera, entonces la cuestión es clara, la salvación es por fe y se acabó. Muy bien, si por el contrario lanzamos la hipótesis de que esa salvación puede perderse bajo ciertas circunstancias, entonces debe existir algo aparte de la fe que haga que podamos mantener esa salvación. Eso es lo que precisamente la Biblia exhorta en "...manténganse firmes...", por lo que la Iglesia Católica expone como dogma de fe "La salvación es por fe y obras", no por obras sino y obras, favor no confundir.

A lo que quiero llegar es a lo siguiente: no podemos afirmar que las diferentes denominaciones e iglesias protestantes tienen un "concepto de salvación común" cuando ni siquiera se ponen de acuerdo en algo tan básico cono en la pérdida de la salvación.

 

Por último quiero lanzarle la pregunta ¿se siente usted en unidad con la iglesia Universal (esta que tiene programas por la tele) por el hecho de tener un "concepto de salvación común en los puntos básicos"?

Tema 6: "...Ahora, de que la famosa unidad de la iglesia católica no es tanto así, lo saben ustedes, que conocen la vida de adentro tan bien como nosotros. Las diferencias entre una Carmelita descalza o un Jesuita como Meliá, Montero Tirado o Zanardini son obvias..."

No copio inextenso lo que usted escribió en el antepenúltimo párrafo porque la misma idea se mantiene hasta el final. El problema con ésta crítica es que, creo yo, nace de nuevo de una confusión de conceptos. La iglesia Católica con sus diferentes movimientos y congregaciones lo que hace es barrer el inmenso espectro de carismas que existe dentro de nuestra Iglesia. Estos carismas, que de alguna manera, hacen manifestar al pueblo esa viva fe en Dios de mil maneras distintas.

 

Sobre las "diferencias" a las cuales usted se refiere, éstas se encuentran en un plano de discusión totalmente distinto al una eventual desunión dogmática. Las discusiones entre grandes movimientos como el Opus Dei o los Jesuitas son cuestiones que se dieron, se dan y posiblemente se sigan dando; pero éstas discusiones, aunque a veces bien alzadas de tono, son sanas porque hacen al crecimiento de la Iglesia. Repitiendo un poco lo que ya dije al principio, mientras las discusiones y cuestionamientos no alteren fundamentos dogmáticos básicos, éstas no son un riesgo a la unidad. Las diferencias a las que me refiero pueden aún entrar en el campo teológico y no por ello peligrar la unión. Por ejemplo yo puedo cuestionar severamente la disciplina del celibato sacerdotal y no por eso ser un hereje, pero por ejemplo si cuestiono la deidad de Jesús, ahí la cosa cambia.

 

Lo peor de todo es que al afirmar que existe fragmentación dentro de la Iglesia Católica estamos introduciendo implícitamente el concepto de "sectas intra-eclesiales". Pero no se necesita haber estudiado teología para reconocer la contradicción fundamental que implica tal eslogan. La presunta existencial de sectas dentro de la Iglesia conlleva indirectamente también un reproche al Papa y a los obispos, que tienen la responsabilidad de examinar las asociaciones eclesiales para ver si su doctrina y sus actividades van de acuerdo con la fe de la Iglesia. Por eso, el hecho de que la autoridad de la Iglesia no reconozca a una asociación forma parte esencial de la determinación teológico-eclesial de la misma como secta. Las sectas se encuentran fuera de la Iglesia (y también fuera de los compromisos ecuménicos). Las sectas se hallan aisladas y, por su auto-comprensión, no quieren verse sometidas a examen por parte de la autoridad eclesiástica. Por el contrario, las comunidades eclesiales reconocidas se mantienen en contacto continuo con los responsables en la Iglesia. Sus estatutos y su estilo de vida son examinados. Por ello, no es justo que ciertas instituciones, personas o medios de comunicación tachen de sectas a comunidades reconocidas por la Iglesia, o incluso que llamen "prácticas sectarias" al estilo de vida que ellos tienen.

 

Según la legislación de la Iglesia, los fieles tienen derecho a fundar asociaciones. Corresponde a los obispos y a la Santa Sede el deber de examinar las nuevas comunidades y los nuevos movimientos (o carismas) y, si es el caso, reconocer su autenticidad. La autoridad eclesiástica debe promover y sostener lo que el Espíritu suscita en la Iglesia. También debe intervenir y corregir, si se producen errores o desviaciones en la doctrina o en la praxis. Aquí radica la gran diferencia con una secta, la cual no tiene y no reconoce una autoridad exterior, mientras que los grupos eclesiales se someten consciente y libremente a la autoridad de la Iglesia, siempre dispuestos a aceptar las correcciones que pueda hacerles. Y esta verdad se puede confirmar con numerosos ejemplos concretos.

 

Libero Gerosa resume los criterios esenciales de los carismas auténticos de la siguiente manera: "Los carismas son gracias especiales que el Espíritu distribuye libremente entre los fieles de todo tipo y con los que los capacita y dispone para asumir varias obras y funciones, útiles para la renovación de la Iglesia y para el desarrollo de su construcción. Algunos de estos carismas son extraordinarios, otros, por el contrario, sencillos y mucho más difundidos, pero el juicio sobre su autenticidad corresponde, sin ninguna excepción, a los que presiden en la Iglesia, a los que compete no extinguir los carismas auténticos". Si hubiera dudas o preguntas, siempre existe la posibilidad de informarse con mayor detalle en los organismos competentes de la Iglesia.

Tema 7: "...Simplemente estoy convencido que el nivel de unidad en la iglesia católica es inferior al de las iglesias evangélicas. La diferencia a mi modo de ver está más bien en que la teología evangélica posibilita una unidad en medio de las diferencias..."

 

Para concluir quiero decirle que concuerdo plenamente con el hecho de que la teología evangélica posibilita la unidad en medio de las diferencias. Pero lastimosamente esta "unidad" no puede hacerse real por causa de tales diferencias. La teología Católica, por el contrario, posibilita la Unidad en la diversidad. Pero para poder justificar esto que estoy diciendo analicemos, para concluir, la "Unidad" a la luz de la Palabra.

Leemos en Ef. 4,3-6 "Mantengan entre ustedes lazos de paz y permanezcan unidos en el mismo espíritu. Un solo cuerpo y un mismo espíritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocación y una misma esperanza. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todos, que actúa por todos y está en todos".

 

Tengo que reconocer que estos versículos simplemente me fascinan, es que son tan contundentes y precisos que no dan pie a interpretaciones erróneas.

De nuevo mucho podemos hablar acerca de estos tres versículos pero me gustaría concluir con la reflexión sobre "...una sola fe, un solo bautismo...". Y le hago la pregunta ¿podemos darnos el lujo de decir que las iglesia evangélicas tienen una sola fe cuando ni siquiera se ponen de acuerdo en cuestiones como la salvación? y ¿podemos hablar unidad en "...un solo bautismo..." siendo que cada ves que uno se cambia de denominación tiene que volver a bautizarse?

Estimado Dr. Alfredo espero sinceramente que todo esto le sea de utilidad y bendición. Espero que todas estas reflexiones las pongamos en profunda oración de manera a que el Espíritu Santo pueda abrir nuestros corazones y nos llene de entendimiento.

Bendiciones a usted y a su esposa Wilma.

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