Apologetica.org: La Taxa Camarae.
El presente archivo pertenece al primer período del debate y al momento su valor es principalmente testimonial. Vea el lector la página central del estudio con los archivos actualizados.

 


http://apologetica.org

El Sr. Pepe Rodríguez explica
porqué la Taxa Camarae
no sería accesible a nadie en el mundo

Respuesta a dicha "explicación"

Serían "tres puestos de guardias suizos armados con metralletas"
los que estarían protegiendo el acceso a la Taxa Camarae.
Pero hay más.

Este artículo se actualiza con novedades sobre el tema.
Última actualización el  20 de enero de 2002

Las actualizaciones fueron:

- El Sr. Rodríguez modifica el ingreso al Archivo Secreto Vaticano (16/01/02).
- Aclaraciones del Sr. Rodríguez sobre el sistema de defensa de los Guardias Suizos en el Archivo Secreto Vaticano (20/01/02, en la "respuesta")

Anexo I al artículo sobre la autenticidad del documento atribuido al Papa León X.

 


Nota:
 A medida que advertimos cambios en las "explicaciones" del sitio del Sr. Rodríguez iremos agregando notas. Hemos preferido agregar estas notas entre paréntesis o en ventanas como esta, dejando intacto lo que llevamos escrito. Bajo el encabezado del presente artículo encontrará el lector las actualizaciones del mismo, y bajo el encabezado del artículo principal las actualizaciones del debate en general.

    Después de algunos días en la red de nuestro pequeño trabajo de investigación sobre la autenticidad del documento conocido como Taxa Camarae, y que ha recibido una acogida muy positiva y suscitado gran interés, para nuestra satisfacción, el Sr. Pepe Rodríguez ha publicado en su sitio web algunas "reflexiones previas" sobre la situación actual de la cuestión tal como él la considera. La publicamos aquí como aparece el 24 de diciembre de 2001 (con aportes de la versión del 2 de enero de 2002).

    La sola lectura de estas "reflexiones" del Sr. Rodríguez es suficiente para evidenciar la falta de fundamentos objetivos y serios que continúa siendo la cualidad más sobresaliente de parte de cualquier pretensión de autenticidad de dicho documento. Pero como al lector sencillo se le pueden escapar algunas conclusiones de lo que allí se dice, y como el Sr. Rodríguez echa manos a nuevas leyendas para desacreditar cualquier intento de investigación serio, vamos a comentar algunas de las expresiones contenidas en esas "reflexiones previas" para que no escape a nadie el estado real de la cuestión. Puede ver el lector este documento del Sr. Rodríguez en http://www.pepe-rodriguez.com/Mentiras_Iglesia/Mentiras_Iglesia_taxacamarae_falsa.htm.

    Expondremos las "reflexiones previas" en azul y haremos nuestro comentario cuando se lo requiera en negro. Alguna cita de cualquier otro origen aparecerá en rojo.

    Seremos lo más breves posible, y nos limitaremos a lo que toca al tema en cuestión. Lo que no se comenta de las reflexiones del Sr. Rodríguez no debe entenderse como aprobado por este equipo de trabajo. Simplemente nos limitaremos a lo más importante y pertinente.

Reflexiones previas acerca de la imposibilidad actual de dar por auténtico o falso el documento denominado Taxa Camarae y su supuesta autoría por parte de León X

Un grupo católico, aglutinado entorno a apologetica.org, en uso de su legítimo derecho, ha puesto en cuestión la autenticidad de la Taxa Camarae y de la autoría atribuida al papa León X, abriendo así una buena oportunidad para debatir e indagar sobre un asunto cubierto de oscuridad.

El documento denominado Taxa Camarae ha sido publicado en diferentes libros (y países) desde, al menos, principios del siglo XIX, por lo que llama poderosamente la atención que, hasta la fecha, no se conozca de nadie que, ya sea desde dentro de la Iglesia católica o desde el mundo académico, haya cuestionado la autenticidad de este documento.

    Con los datos que tenemos al día de la fecha, el Sr. Rodríguez se equivoca por un siglo en la datación de lo que sería la más antigua publicación de la Taxa que conozcamos, ya que no se trata de, "al menos, principios del siglo XIX", sino al menos principios del siglo XX (más abajo los detalles). No se entiende esta gratuidad por parte del Sr. Rodríguez. Sobre los "diferentes países" en los que habría sido publicada la Taxa no tenemos al momento ningún dato verificable de ningún tipo, salvo España. Por lo tanto, no "llama la atención" que no se haya cuestionado la autenticidad del documento por parte de críticos católicos antes de nosotros, sobretodo si se tiene en cuenta que todas las reales o supuestas publicaciones que reportarían ese documento, ninguna trae la fuente de dónde habría sido tomado, y esto, en el mundo académico, no es serio, y por lo tanto atendible. ¿No sabe esto el Sr. Rodríguez, que está preparando un doctorado?

Hasta el momento, la referencia bibliográfica más antigua encontrada que cita la Taxa Camarae aparece en un libro editado hacia el año 1800, escrito por Teófilo Gay, que no cita la fuente original del documento.


Nota
: Esta párrafo del Sr. Pepe Rodríguez (aparecido en la red unos días atrás, aunque no conservamos la fecha exacta) fue cambiado por él mismo, obviamente por los motivos que apuntamos más abajo. El nuevo texto (según aparece el 28 de diciembre de 2001) dice:

Hasta el momento, la referencia bibliográfica más antigua de la que se tiene noticia que cita la Taxa Camarae aparece en un libro supuestamente editado hacia mediados del siglo XIX, escrito por Teófilo Gay, que no cita la fuente original del documento (y, a más abundamiento, de momento tampoco se ha localizado ese libro, que sólo aparece citado por referencias de terceros).

        El texto volverá a ser cambiado, como consta más abajo. El Sr. Rodríguez se ha dado cuenta del error que había cometido. Esto está muy bien, y cualquiera puede equivocarse y rectificarse. Pero a este equipo ha parecido bien dar noticia del texto "antiguo" y su correspondiente comentario porque a nuestro entender manifiesta la poca seriedad del Sr. Rodríguez en tratar las fuentes. Nótese además que movió la datación "más antigua" del 1800 al 1850, cosa también puerilmente errónea. Es difícil entender este proceder. Los detalles más adelante.

 

    Este es el primer dato (no será el único) que deja perplejos, ya que al día de la fecha no conocemos ninguna "referencia bibliográfica más antigua encontrada", supuestamente un libro del anticlerical y masón Teófilo Gay "editado hacia el año 1800". Sobre este asunto ya habíamos escrito en nuestro estudio antes de estas "reflexiones" del Sr. Rodríguez lo siguiente:

    al día de la fecha no tenemos ninguna prueba de que Teófilo Gay haya publicado ESE documento en alguno de sus libros. La referencia a tal cosa la tenemos de parte de una persona que no nos dio ni el nombre del libro ni el año exacto de publicación ("del 1800" ?), ni ningún otro dato (Daniel Sapia). Por lo tanto, y mientras no aparezca ningún dato verificable, no sabemos quién es el autor del fraude. (tomado de la correspondencia con el Sr. Rodríguez)

    De modo que tampoco entendemos la gratuidad de que ésta sería "una referencia bibliográfica". No existe ninguna referencia bibliográfica de ningún libro de Teófilo Gay. (Nota: mientras escribíamos el artículo, apareció la referencia. Véase el comentario en los próximos recuadros). Hay, sí, un dato de una persona que dice que leyó la Taxa en "un libro de Teófilo Gay del 1800", pero como bien sabe el Sr. Rodríguez eso no es un dato válido en el ámbito en el que nos movemos, y creemos que ya es hora de dejar de manejar libros y referencias fantasmas. Cuando aparezca el libro, el año y las páginas y sea así un dato verificable, entonces lo manejaremos como seguro y nos dará gusto poder contar con dicho documento que nos permitirá seguir un cierto rastro de la supuesta Taxa; mientras esto no suceda la referencia a cualquier libro de Gay es improcedente.


Nota:
Según nos informa un lector, el Sr. Daniel Sapia ha aportado más datos sobre Teófilo Gay en un breve escrito suyo publicado en su sitio http://www.conocereislaverdad.org. Sobre esto puede verse el juicio crítico de lo publicado por el Sr. Sapia; como allí se muestra, seguimos sin ningún dato serio sobre Gay como "fuente" de la Taxa, ya que Gay menciona una Taxa que difiere de la del Sr. Rodríguez en un sesenta por ciento de los ejemplos que brinda... Sin embargo, en el artículo de Gay hecho disponible por el Sr. Sapia, hay referencias a obras más antiguas, que aunque totalmente imprecisas (e incluso erróneas), estamos tratando de localizar y verificar. Recomendamos vivamente la lectura de este juicio crítico para discernir sobre la relación "Teófilo Gay-Taxa".

 

    Sin embargo, aquí la perspectiva "académica" que ofrece el Sr. Rodríguez se enturbian más aún. En una primera lectura de este dato del libro de Gay que presentaba el Sr. Daniel Sapia habíamos entendido que se trataba de un libro escrito durante el siglo XIX, como quien dice "en el ochocientos", cosa que, como averiguamos más tarde, era el verdadero parecer del Sr. Sapia. Pero el Sr. Rodríguez usó el dato que ofrecía el Sr. Sapia entendiéndolo, sin más, como referido al año 1800, y no a la centuria del ochocientos, y afirmó que "es obvio que hace al menos 200 años que circulan versiones de este texto". ¿A qué viene todo esto? A que Teófilo Gay nació en 1850, es decir, cincuenta años después de su supuesto libro donde supuestamente traería la supuesta bula de León X. ¿Sigue el Sr. Rodríguez dando oídos a (¡y publicando!) referencias fantasmas? ¿Qué seriedad tiene esto?

El libro del que reproduje el texto publicado en el mío --y que figura en este web-- fue editado en Francia en la primera década de 1900 y tampoco contenía referencia de la fuente original (al menos en las fotocopias que me entregó el jesuíta Martín; ver más abajo). En un libro editado en 1936 por la Librería Pons (Barcelona) y de autoría "anónima" (que resulta atribuible al propio editor), se reproduce exactamente el mismo texto que yo traduje del libro francés y tampoco cita ninguna fuente (ver su texto original: págs. 82-83-84 y págs. 85-86-87).

    No podemos constatar lo que afirma el Sr. Rodríguez sobre las fotocopias que serían de "la primera década de 1900" que le habría dado el P. Martin, como ya se sabe. Con respecto al "libro" de 1936, el Sr. Rodríguez nos informa en la bibliografía de su libro Mentiras... que se trata de Anónimo (1936). La lujuria del clero, según los concilios. Barcelona: Librería Pons. Estamos buscando el libro. Es claro que no podemos viajar por todo el mundo buscando esa obrita, pero lo hemos hecho a través de la red, usando los catálogos on-line de numerosas bibliotecas europeas, sin ningún resultado. Para citar sólo las bibliotecas de Cataluña, pueden verse:

    Ninguno de estos catálogos (entre otros muchos europeos consultados) trae ningún libro con el título "La lujuria del clero". Esto no quiere decir que no exista, claro está, pero sí quiere decir que no está en ningún catálogo que podamos consultar. De todos modos, y ya que es un dato bibliográfico que aparece completo, lo damos aquí por seguro en base a lo que nos dice el Sr. Rodríguez. Agradeceríamos la colaboración de nuestros lectores en todo el mundo (particularmente en España) para dar con esta obra y poder señalar su ubicación en alguna biblioteca.

    Ahora bien, el Sr. Rodríguez nos ofrece unas "fotos" de algunas páginas de ese "libro editado en Barcelona en 1936". Sobre las mismas notamos:

1. Allí se dice que la supuesta Taxa es de "León X, promulgada en Alemania en 1517", pero como afirma el mismo Pepe Rodríguez el libro no da ninguna fuente de donde habría sido tomado el documento, por lo tanto, esta publicación no tiene ningún valor desde el punto de vista académico en el cual nos movemos y en el cual el Sr. Rodríguez pidió explícitamente nos mantengamos, o mejor, tiene exactamente el mismo valor que la Taxa que trae su libro Mentiras... con la exclusiva diferencia que, en el caso del libro de 1936, la Taxa tendría sesenta y un años más de vida. Podemos suponer que dicho libro, definido por el Sr. Rodríguez como "anticlerical", tuvo un claro interés político y ningún interés histórico (como consta por no llevar ninguna referencia a la fuente). Lo que sí podemos afirmar, para tranquilidad de todos, es que el Sr. Rodríguez no ha sido el autor de la Taxa.

2. Hay otro dato que suscita las más variadas suposiciones, y que a nuestro entender exige una explicación convincente por parte del Sr. Rodríguez si pretende continuar este debate en el marco académico en el que se declara. El Sr. Rodríguez nos dice (se lo puede ver en la correspondencia) que la versión de la Taxa que publicó en su libro Mentiras... sería una traducción del francés hecha por él mismo hace unos quince años (es decir, allá por 1986). Nadie había puesto en duda este dato que nos brinda el Sr. Rodríguez... hasta que alguien notó lo siguiente: la "traducción" que el Sr. Rodríguez habría hecho de una versión en francés en 1986 coincide hasta en los más mínimos detalles con la versión española del "libro editado en Barcelona en 1936". Veamos el asunto más de cerca.

    La versión española de la Taxa que trae la obra anticlerical de 1936, y cuyas fotocopias publica el Sr. Rodríguez en el sitio web de su autoría, es obviamente una traducción (¿del francés? ¿del alemán? ¿del latín? No sabemos nada). La traducción sería, por lo menos, de 1936. Pues bien, esta traducción (dejando de lado la numeración de los treinta y cinco párrafos) consta de 962 palabras, mientras que la traducción del Sr. Rodríguez del francés consta de... 962 palabras; los tipos empleados (letras y signos de puntuación) de la versión del "librito" de 1936 suman 4699, mientras que la versión del francés del Sr. Rodríguez suma... 4699.

    ¿Hay alguna diferencia entre la traducción del libro de 1936 y la "traducción del francés" del Sr. Rodríguez? Según pudimos revisar hay sólo 3 diferencias en 962 palabras, a saber,

    - párrafo 11 de la Taxa: la traducción del 36 dice hubiese, la traducción del Sr. Rodríguez dice hubiere;

    - párrafo 15 de la Taxa: la traducción del 36 dice obispo, la traducción del Sr. Rodríguez dice Obispo;

    - párrafo 24 de la Taxa: la traducción del 36 dice en, la traducción del Sr. Rodríguez dice con.

    Las diferencias son mínimas, como se puede ver, y fácilmente explicables. Notemos:

    - hubiese/hubiere: son formas fácilmente intercambiables. La traducción del "librito" usa cinco veces la forma "hubiese" y una sola vez "hubiere", precisamente en el párrafo 11, donde el Sr. Rodríguez trae "hubiese", como en todas las demás cinco veces.

    - obispo/Obispo: una diferencia que a duras penas puede llamarse "diferencia", sobretodo si se considera que el sustantivo "obispo" aparece dos veces en el texto de la Taxa, que el libro del 36 traduce sin motivo aparente (probablemente por error) una vez con mayúscula (párrafo 15) y otra con minúscula (párrafo 16).

    - en/con: otra diferencia, la más sustancial en 962 palabras, aunque fácilmente explicable por ... ¿un error del copista?

    Confrontando ambas traducciones llama la atención (por decirlo de algún modo) que no sólo son idénticos el uso de comas, puntos, "puntos y comas" (¡virtualmente ninguna diferencia en 4699 caracteres!), la elección de los verbos y los sustantivos para cada palabra traducida, el empleo de los tiempos y modos verbales idénticos, el orden de las palabras en largas oraciones, etc., sino también -por fuerza- ¡el estilo!, siendo que, como lo dice acertadamente el refrán, "el estilo es el hombre". Es más, ambas "traducciones" traen esta expresión curiosa (párrafo 17 de la Taxa): "El obispo u abad que cometiese...". Notemos el uso de "u" entre "obispo" y "abad", uso que es incorrecto, o al menos anacrónico, como consta en las sucesivas ediciones del Diccionario de la Real Academia Española: la única edición de este diccionario que trae este uso de "u" para no caer en cacofonía a raíz de una "o" final en la palabra anterior es la edición de 1791, mientras todas las demás la excluyen (pueden consultarse todas la versiones históricas del diccionario, con los facsímiles de las páginas, en el interesantísimo sitio de la Real Academia: http://www.rae.es). A reforzar la idea que se trataría de un error o anacronismo viene la constatación que las dos traducciones de la Taxa en cuestión no usan "u" después de "o" y antes de "a" (como en "obispo u abad"): en el párrafo 19, tanto el Sr. Rodríguez como el libro del 36, traducen "El hijo de hereje quemado o ahorcado o ajusticiado...", es decir, en la misma situación vocálica usan los dos "o", mientras los dos, unos párrafos antes, habían usado "u". Hemos comprobado, finalmente, que el Sr. Rodríguez en otros escritos suyos no usa la "u" en vez de la "o" en la misma situación vocálica, sino que usa lo que debe usarse, a saber, "o" (por ejemplo, en el capítulo 5 de su libro Mentiras... leemos "no al Jesús divinizado o a cualquier otro").

    En resumen, ambas traducciones son idénticas en todo, incluso en los errores o anacronismos.

    Note el lector las consecuencias de estos datos: partiendo de la información que el mismo Sr. Rodríguez brinda, estaríamos ante dos traducciones distintas e independientes una de la otra, hechas por dos personas distintas, a una distancia temporal de al menos 50 años una de otra, de un documento de tres a cuatro páginas de extensión, donde de un total de 962 palabras se han vertido 959 de forma absolutamente idéntica. Subrayemos que estamos suponiendo que ambos traductores hayan tenido un idéntico "original francés", cosa que sería una gran coincidencia, ya que el "original" de la supuesta Taxa "publicada en Alemania en 1517" es imposible que haya estado en francés. (Nota: dado que han aparecido más "Taxas", como se prueba en el artículo sobre lo publicado por el Sr. Sapia, ésta última observación es más pertinente aún).

    Esto es científicamente inexplicable. Cualquier persona que haya hecho en su vida la más mínima traducción estará de acuerdo en que es humanamente imposible que dos personas (¡y a medio siglo de distancia!) hagan una traducción idéntica de un texto de tres a cuatro páginas. Nos parece que la explicación de este hecho puede encontrarse en alguna de las siguientes posibilidades:

    1. Intervención divina sobre ambos traductores, al modo como la leyenda cuenta los orígenes de la versión bíblica griega "de los LXX". Sólo en un caso así se explicarían las traducciones absolutamente idénticas.

    2. Las fotocopias que el Sr. Rodríguez obtuvo en París hace treinta años y que "se estaban deteriorando" (ver cómo están las del "librito") son las del "librito"; en este caso, el Sr. Rodríguez tendría que explicarnos el lapsus mentis que lo llevó a imaginar el origen parisino de las fotocopias y a hacer una traducción del español al español pensando que era del francés al español.

    3. El Sr. Rodríguez efectivamente tradujo del francés la Taxa, pero a la hora de publicarla se decidió por la versión de "La lujuria del clero", pero eso contradice todo lo que el Sr. Rodríguez nos vino diciendo hasta ahora, a saber, que la Taxa que podemos leer en su libro es una traducción del francés que él hizo allá por 1986.

    El equipo de investigación que escribe estas líneas está indeciso en cuanto a tomar una decisión a esta altura del debate, aunque todos a unanimidad descartan la primer variante (intervención divina). Tampoco tenemos que tomar ninguna decisión en algo que no depende de nosotros, sino que espera una respuesta del Sr. Rodríguez. Simplemente constatamos, haciendo un poco de análisis textual, que aquí hay gato encerrado, si se nos permite la expresión ciertamente poco académica, pero la que mejor manifiesta nuestros pensamientos.

    El Sr. Rodríguez explica en su sitio que el libro de 1936 trae "exactamente el mismo texto". Esto puede entenderse en un sentido "amplio" o en un sentido "estricto". No causaría sorpresa (y así debería ser) que ambas traducciones trajesen "exactamente el mismo texto" en sentido amplio, es decir, el mismo contenido sustancial de la Taxa; pero que además del contenido sustancial ambas "traducciones" coincidan hasta en los más mínimos detalles, teniendo en cuenta todo lo dicho más arriba, causa estupor.

    Sr. Rodríguez: es absolutamente imposible que su traducción del francés (que usted publica en su libro y en su sitio) haya resultado idéntica hasta en el más mínimo detalle a la traducción hecha a más de cincuenta años de distancia por otra persona.

    Demás está decir que estamos dispuestos a aceptar cualquier explicación racional de esta situación por parte del Sr. Rodríguez. Simplemente hacemos observaciones sobre lo que él dice y publica y queremos una respuesta mínimamente convincente. Pensamos que ese es también el sentimiento de nuestros comunes lectores.

En este momento seguimos buscando nuevas fuentes para intentar aclarar el origen y camino que siguió este documento hasta hoy. Las posibilidades a contrastar son varias: 1) El documento es auténtico y original de León X. 2) El documento es auténtico, pero el autor es algún prelado de su época. 3) El documento es una falsificación hecha en tiempos de León X (suposición que cabe tener en cuenta ya que este pontífice publicó, en 1517, un documento, Inhaerendo vestigiis, destinado a denunciar presuntas falsificaciones de documentos atribuidos a éste o a miembros de la curia, aunque sin que se conozcan contenidos o autores de tales actos). 4) El documento es una invención surgida en el siglo XVIII.

    Según el estado actual de la investigación podría muy bien ser del siglo XIX o siglo XX, de modo que no es pertinente el punto 4. La falsificación puede haber sido hecha en cualquier siglo, del XVI en adelante.

Obviaremos, de momento, las dos primeras posibilidades, para concentrarnos en las dos afirmaciones básicas vertidas por los miembros de apologetica.org: que la Taxa Camarae ha sido inventada por el autor de este web para "calumniar" a la Iglesia y, obviamente, que el texto es falso y que León X no pudo ser de ninguna manera su autor.

    De ningún modo aceptamos las afirmaciones gratuitas del Sr. Rodríguez con respecto a lo que sería una "afirmación básica vertida" por nosotros, a saber, que él sea el autor del documento. Eso ya quedó declarado y explicado en detalle en la correspondencia, a lo cual nos remitimos. Allí podrá ver el lector si esa es "una afirmación básica" de nuestro estudio o una lectura poco serena de la investigación.

La primera afirmación sólo puede ser fruto de la mala fe, fanatismo e ignorancia de alguno de los miembros de apologetica.org, ya que ellos mismos afirman haber encontrado fácilmente la referencia ya citada de Teófilo Gay (aunque con todo el rigor académico del que presumen no han sido capaces de localizar, por ejemplo, la edición de 1936 que se reproduce aquí).

    Sorprende la facilidad con la que el Sr. Rodríguez tacha a "alguno de los miembros de apologetica.org" de "mala fe, fanatismo e ignorancia". Se refiere esto a la "afirmación básica" que supuestamente habríamos hecho de ser él el autor de la Taxa. En ningún lugar de nuestros escritos aparecerá semejante "afirmación básica", como queda claro. Además, el Sr. Rodríguez agrega aquí algo totalmente gratuito y falso, a saber, que nosotros habríamos "encontrado fácilmente la referencia ya citada de Teófilo Gay". No hemos encontrado absolutamente nada porque no hay ninguna referencia bibliográfica a ningún libro de T. Gay, como ya se dijo más arriba. Honestamente no sabemos de dónde saca el Sr. Rodríguez esa conclusión del todo gratuita. (Nota: Ver recuadro siguiente con novedades, aunque al día que el Sr. Rodríguez escribía su "acusación", de hecho, no había ninguna referencia bibliográfica seria)

Dado que ni en 1936 ni en 1800 andaba yo por este mundo, es muy improbable que pueda ser yo el autor del texto original. Es obvio que hace al menos 200 años que circulan versiones de este texto, por lo que si hay algún falsificador habrá que buscarlo en otro lado y época.

    No es correcto. Teofilo Gay tampoco andaba por este mundo en la fecha en la que el Sr. Rodríguez dice que publicó un libro con la Taxa. Por lo tanto hay que bajar de 200 años a 100, al menos hasta que haya una mínima prueba en contrario. Tampoco se concluye que haya que buscar al autor "en otro lado", pues por el momento no tenemos ningún "lado" fuera de Barcelona.

 


Nota:
en la nueva versión de su escrito (al 26 de diciembre 2001), el Sr. Rodríguez ha actualizado los años de 200 a 150 o más, en sintonía con lo que se explicó en la nota anterior, aunque como ahí se dijo, es imposible que Gay haya publicado su libro el año en que nació; según las informaciones que se recaban, la publicación de Gay donde supuestamente aparece la Taxa sería del 1882, es decir, hace 120 años, no "150 o más".

Nota: en la nueva versión de su escrito (al 2 de diciembre 2001), el Sr. Rodríguez ha agregado estos dos párrafos, con cambios y novedades:

La primera afirmación sólo puede ser fruto de la mala fe, fanatismo e ignorancia del equipo de apologetica.org, ya que ellos mismos afirman haber localizado la referencia ya citada de Teófilo Gay (1) ;

[Aquí en la nota el Sr. Rodríguez manda a un texto de nuestro escrito, donde decíamos, efectivamente, que el Sr. Sapia nos había dicho que él había leído la Taxa en un escrito de Teófilo gay del 1800. Eso era exactamente lo que habíamos dicho, y no que "habíamos localizado la referencia", como gratuita y falsamente se apresura a decir el Sr. Rodríguez. De hecho ha quedado demostrado (ver el juicio crítico a lo publicado por el Sr. Sapia) que Teófilo Gay no trae la Taxa, y por tanto el Sr. Sapia no la pudo haber leído ahí; lo que Gay publica son supuestos "ejemplos" de un documento que él llama "Taxa Camarae seu Cancelleriae Apostolicae" (el mismo nombre que aparece en los facsímiles publicados por el Sr. Rodríguez), pero cuyo contenido no coincide con la Taxa del Sr. Rodríguez en un 60 por ciento... (véase el artículo para más desacuerdos entre las "Taxas"). Además, como queda visto, bien hicimos de no creer la "referencia" del Sr. Sapia del libro que Gay habría escrito por el 1800. De modo que las acusaciones del Sr. Rodríguez hacia este equipo de "mala fe, fanatismo y ignorancia" son radicalmente rechazadas.]

aunque a pesar de que presumen de un gran rigor académico e investigador y de ser una organización internacional, no han sido capaces ni de localizar la obra del tal Gay (basta escribir en un buen buscador "Teofilo Gay" "Taxa" para ir al web donde se reproduce parte de su obra titulada Diccionario de controversia y donde, en la voz "cuaresma", se cita la Taxa Camarae Apostolicae;

[Ese sitio no lleva ninguna referencia con respecto al origen de lo que publica, y el Sr. Rodríguez ya debe saber que no manejamos datos de ese tipo. Además, en el artículo "cuaresma" al que hace mención el Sr. Rodríguez se trae el nombre "Taxa Camerae", motivo por el cual no lo habíamos encontrado, al buscarlo sólo por el nombre correcto "Taxa Camarae". Ver el artículo sobre lo publicado por el Sr. Sapia con más datos sobre Gay y la Taxa.]

o, también desde Internet, buscar por el nombre de este autor en alguna biblioteca importante, como la Biblioteca Nacional en Madrid, donde se guardan dos ediciones de la obra; o en la Bibliothèque Nationale de France, en cuyo catálogo figura la obra de Gay titulada Arsenal antipapal, dictionnaire des hérésies, impostures et idolâtries de l'Église romaine (traduit de l'italien par Léa Gay-Humbert), publicada en 1901, con 232 páginas),

[Ya hemos localizado el original italiano, aunque podremos dar noticia del mismo a fines de enero o principios de febrero.]

tampoco han localizado la edición de 1936 de Librería Pons que se reproduce aquí, ni cualquiera otra.

[Efectivamente, no podemos dar con esa obra anticlerical del 1936, ni siquiera en los catálogos de las bibliotecas de Cataluña arriba indicados. Podría tratarse de un simple panfleto o folleto de pocas páginas, de modo que no hay nada extraño en "no encontrarlo". Además, ya hemos aceptado el testimonio del Sr. Rodríguez sobre dicha obra basados en su palabra; recuerde el lector que el Sr. Rodríguez tiene sólo las fotocopias de dicha publicación, según nos había dicho ("fotocopias de todo un librito"). Agradeceríamos vivamente al Sr. Rodríguez y a cualquier lector nos haga llegar cualquier referencia a esta obrita de 1936 y en qué biblioteca ubicarla. Por otro lado, ¿qué quiere decir con "cualquier otra"? No sabemos a qué se refiere.]

Dado que ni en 1936 ni antes andaba yo por este mundo, es muy improbable que pueda ser yo el autor del texto original. Es obvio que hace al menos 150 años o más que circulan versiones de este texto, por lo que si hay algún falsificador habrá que buscarlo en otro lado y época.

[Véase más arriba la respuesta]

Deteniéndonos un poco en la obra de Teófilo Gay, diremos que hasta la fecha he encontrado las referencias de dos ediciones del Diccionario de controversia en castellano

[Es decir, ninguna obra original. Con un poco de paciencia el lector encontrará aquí esa obra y podremos consultar lo que toca a la Taxa de primera mano]

(1.- traducida por Blas A. Maradei del italiano y editada en Buenos Aires por la Junta Bautista de Publicaciones en el año 1944 --fecha que la ficha bibliográfica de la Biblioteca Nacional de Madrid pone entre interrogantes--; 2.- la misma traducción, pero editada en 1994 por Ediciones Clie (Terrassa, Barcelona), con 423 páginas). En la referencia que hay en Internet sobre dicha obra, en la voz "cuaresma" (http://www.geocities.com/teofilogay/109.html) aparece este texto: "El que desee conocer la tarifa de las dispensas de los ayunos de cuaresma la hallará en la 'Taxa Camarae Apostolicae' publicada por León X, cap. 61 art. 9, 10, 11 y 12". Si esta cita es correcta y se ajusta al texto original de Gay,

[Se ajusta, lo ha confirmado el Sr. Sapia que tiene acceso al libro en su traducción de 1994 (ver artículo)]

el dato que aporta es muy importante ya que los artículos citados tratan otros asuntos mucho más escabrosos en las ediciones de la Taxa francesa y española que dieron lugar a la publicada por este autor.

[Los datos no son "mucho más escabrosos" sino del mismo nivel de "escabrosidad" que la Taxa "francesa" (que es la que reproduce, "traducida", el Sr. Rodríguez) y su gemela absoluta la "española" del 36.]

 ¿Indicaría esto que hay varios modelos de Taxa circulando desde hace al menos un par de siglos?

[¿Un par de siglos? ¿Estamos volviendo al 1800?]

¿Supone que sobre un texto inicial de la Taxa se han eliminado o variado algunos artículos? De momento, la respuesta debe quedar aplazada hasta cuando pueda revisar una edición original de la obra de Gay (que aunque aparece como ejemplar en existencia en la Biblioteca Nacional y en otras, no consta en el catálogo comercial de editorial Clie).

[La original es la italiana. Véase lo que de ella decimos en el trabajo crítico sobre lo publicado por el Sr. Sapia. Lo importante en la cita de Gay son las obras del siglo XVI y XVIII que allí se mencionan y que ya han sido ubicadas por este equipo (gruesos volúmenes en latín).]

De todos modos, tras revisar esa obra, quizá obtengamos alguna respuesta más... pero también aparecerán nuevas preguntas...

[De eso se trata, y este equipo trabaja sólo en base a documentos verificables]

 

Por otra parte, la intención académica de apologetica.org y su ética queda bastante en entredicho si tenemos en cuenta que en un e-mail me conminan a que "si usted está dispuesto, basado en la documentación que le adjunto, a retractarse de modo conveniente, esto podría cambiar los planes de publicación y de divulgación que al momento estamos considerando" (ir al e-mail). ¿Esta agrupación católica investiga para que todos conozcamos mejor la verdad histórica o para acallar a quienes resultan inoportunos a su creencia? Me consta que diferentes webs que han reproducido la Taxa Camarae han recibido mails conminándoles a eliminarla bajo amenazas.

    De ningún modo aceptamos las acusaciones del Sr. Rodríguez. Lo que le ofrecimos a su debido momento fue hacerlo partícipe de la investigación, de modo que si él, por un mínimo de seriedad, se retractaba de haber publicado un documento calumnioso como si fuese un documento auténtico sin tener ninguna prueba para daño moral grave del acusado y de toda la Iglesia que él representa, entonces haríamos la publicación de nuestro material con una tonalidad diversa, ya que habríamos conseguido el objetivo principal del estudio, a saber, impedir que una leyenda de ese nivel siga su camino impunemente de manos del Sr. Rodríguez. ¿Es esto una amenaza?

    Mientras escribimos la presente nos llega un oportuno mensaje de uno de los sitios que hospeda la Taxa, el sitio de Saman (ver en artículo). Presentamos el mensaje enviado por Apologetica.org a Saman, con los resultados de la investigación, invitando a retirar el documento del sitio, y luego pondremos la respuesta de Saman, que se queja de nuestras "amenazas", para que el lector juzgue. Le escribíamos a Samán:

    Estimados webmasters: hemos hecho un estudio sobre el supuesto documento llamado Taxa Camarae que ustedes hospedan en vuestro sitio. Les enviamos el trabajo en su sustancia, pidiéndoles tengan a bien considerar el retiro del documento, que como se explica en el trabajo, es falso. Publicaremos el presente el último día del corriente mes, y les agradecería alguna respuesta antes de esa fecha. De acceder a retirar el documento espurio, pondremos una nota avisándolo así a nuestros lectores. Muchas gracias,

La Redacción
Apologetica.org

    A esto contestó Samán recientemente:

Debo interpretar su mensaje como una amenaza? Si es así es para asustarse: es sobradamente conocido cómo ha tratado la Iglesia Católica a sus críticos a lo largo de la Historia.

Me pasarán a cuchillo?, me quemarán en la hoguera?, veneno?, desmembración?, lapidación?. Porque lo del infierno ya no cuela, que hasta Wojtila ha dicho que es una metáfora. Dirá alguna vez que lo del cielo también?.

Saludos cordiales, Pedro Botero.

    Cada uno vea si se trata de una "amenaza" de nuestra parte.

La segunda afirmación se fundamenta en una correcta y amplia revisión bibliográfica de documentos que concluye sin haber encontrado rastro ninguno de la citada Taxa Camarae (más abajo se adjuntan los datos de tal revisión tal como me los remitieron sus autores).

    Esa "revisión" es efectivamente nuestra, aunque ya superada y con una mala presentación tipológica. Al día de la fecha hemos actualizado bastante el contenido bibliográfico y las conclusiones del mismo. Se lo hemos enviado al Sr. Rodríguez pidiéndole tenga a bien publicar esa versión actualizada pero no lo ha hecho. Puede verse el artículo principal con todas las novedades. Para conocer las conclusiones de este equipo de investigación, recomendamos referirse siempre y exclusivamente a lo que publicamos en Apologetica.org.

En otras circunstancias, el hecho de no haber localizado el documento entre las fuentes revisadas sólo podría significar que no existe ni existió jamás, pero esta suposición no puede ser aceptable en el presente caso. Veamos la razón:

Apologética.org, al referirse a las fuentes en que ha indagado, afirma: "Hacemos notar que son fuentes de primera clase, editadas en los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX. No existe nada mejor, salvo los mismos archivos, que fueron estudiados por estas colecciones, y por los autores que se citan más abajo. Por otro lado, los documentos salían en copias, no se trataba de un solo ejemplar. ¿Cómo puede ser que ninguna colección de bulas y documentos realizada por históricos en base a decenas de archivos de decenas de bibliotecas de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX no traiga ninguna mención de ninguna Taxa, ni nada que se le parezca?"

Los miembros de apologetica.org, que presumen de trabajar con rigor, honestidad y academicismo, faltan a la verdad con sumo descaro cuando afirman que no hay fuentes mejores. Sí las hay, muchas y mejores, pero ni ellos, ni sus fuentes de consulta, ni nadie puede acceder a ellas para comprobar quien tiene razón. Saben perfectamente en apologetica.org, aunque lo callan en defensa de sus intereses católicos, que junto a la biblioteca vaticana existe un edificio contiguo que alberga el llamado "archivo secreto" --para acceder a su sala hay que pasar por seis estrictos controles de seguridad, tres de ellos protegidos por guardias suizos armados con metralletas--, al que sólo acceden investigadores debidamente autorizados, pero que están limitados a trabajar únicamente con los documentos repertoriados en los catálogos que se les ofrece. La primera conclusión es que cualquier documento que no figure en un catálogo no puede solicitarse para su estudio porque oficialmente "no existe".

Pero ésta no es la razón de mi crítica, lo importante de verdad es que hay muchos anaqueles con documentación que no es accesible para nadie ya que ¡¡¡está prohibido revisarla bajo pena de excomunión!!! (tal como se advierte en cada uno de los anaqueles censurados y hurtados a la revisión histórica seria).

    Dos cosas en estos párrafos. Primero: nos da repetidamente la impresión que el Sr. Rodríguez no lee lo que escribimos. En el mismo texto que él cita de nuestro estudio se dice que hay una fuente mejor, y que son los archivos. ¿Porqué ahora nos acusa de "faltar a la verdad con sumo descaro cuando afirman que no hay fuentes mejores", si explícitamente dijimos que "no existe nada mejor, salvo los mismos archivos"?

    Segundo: para sorpresa de más de uno, se nos presenta sencillamente una nueva leyenda, desconocida hasta el día de la fecha: "los guardias suizos armados con metralletas".


NOTA
del 16 de enero de 2001
: el Sr. Rodríguez quitó de sus "explicaciones" y de las manos suizas las metralletas, según nos advierte un gentil lector. El cambio nos parece interesante:

a. ¿Porqué afirma cosas sin fundamento, como lo de las metralletas? Si nosotros o algún otro no hubiese advertido sobre esas alucinaciones, ¿seguirían las metralletas en manos de los guardias suizos custodiando el acceso a la Taxa? ¿Es así que entiende el "marco académico"? Y más que nada, ¿cuál es el respeto por el lector?

b. Es curioso que siga manteniendo los seis puestos de guardia; tal vez porque haciendo así puede continuar con su caballito de batalla de la Iglesia que "oculta" el pasado.

NOTA del 20 de enero de 2002: sobre el armamento de los Guardias Suizos, el Sr. Rodríguez agregó una nota que exponemos más abajo.

 

    Esta sola afirmación es tan ridícula que no es digna de ningún académico. Sin embargo, como mucha gente sencilla se dejará engañar (como nos consta de un sitio web, que al oír todas estas cosas volvió a publicar la Taxa después de haberla quitado) vamos a hacer algunas reflexiones.

    ¿De dónde saca el Sr. Rodríguez los datos de los seis puestos de control (¡seis!) tres de los cuales con guardias suizos ametrallados? Mucha gente por el ancho mundo, pensando que el Sr. Rodríguez es "una persona seria" le creerá a sus invenciones, pero eso es muy poco ético de su parte, y está claro que de académico no tiene absolutamente nada.

    La cuestión es sin duda trágica, ya que acudiendo a los guardias suizos armados con metralleta el Sr. Rodríguez no solamente se aleja irreversiblemente del marco académico, sino que muestra de modo incontestable su desprecio por la verdad histórica. Note el amable lector, que hace tan solo poco más de un mes el Sr. Rodríguez afirmaba en una de sus cartas que...

La Taxa Camarae puede encontrarse en cualquier buena biblioteca de historia religiosa y/o medieval, incluida la Vaticana y la de los seminarios importantes.

    Ante argumentos del tipo de los acorazados suizos ¿se puede continuar con seriedad el debate con el Sr. Rodríguez?

    Aunque nos desagrada el nivel al que el Sr. Rodríguez nos quiere llevar, queremos ser de ayuda a toda la gente, sobretodo a los más sencillos, para que no queden sin una respuesta. Mientras prometemos artículo in extenso sobre los Archivos Secretos Vaticanos, presentamos aquí el testimonio del sacerdote argentino Dr. Pedro D. Martínez, quién hace años visita y trabaja en esos archivos. El lector sabrá juzgar por sí mismo. Para una breve presentación académica del P. Martínez sirvan estos datos:   

Diploma San Tommaso d'Aquino (Angelicum)

Alumno extraordinario del Studium Rotale, en la Rota Romana (son tres años, para ser abogado de rota)

Doctor en Derecho Canónico (Pontificia Universidad Lateranense)

Licenciado en Teología Dogmática (Pontificia Universidad Lateranense)

Está preparando el Doctorado en Teología Dogmática (Pontificia Universidad Lateranense)

El Dr. Martínez nos escribe (resaltado nuestro, como lo que va entre corchetes):
 


Roma, 29 de Diciembre del 2001

[...]

    He recibido tu e-mail en donde me das a conocer algunas opiniones acerca del Archivo Secreto Vaticano y de una ‘supuesta’ malsana y morbosa limitación a su acceso documental. En particular te refieres a las afirmaciones de un tal Pepe Rodríguez, quien sostiene cuanto sigue en la relación al Archivo Secreto Vaticano:

(aquí el texto del Sr. Rodríguez sobre los guardias suizos ametrallados y de la excomunión para los que leyeren ciertos documentos)

    Cuando leí estas líneas no lo podía creer. No lo podía creer, porque cualquier investigador que haya visitado personalmente el Archivo Secreto Vaticano es testigo de la falsedad total de esas afirmaciones. Tampoco lo podría creer, luego de las públicas determinaciones del Santo Padre para estudiar a fondo el affaire Galileo poniendo a disposición de los estudiosos todo el material necesario para conocer la verdad de los sucedido. Lo mismo en relación con el Papa Pío XII y la Segunda Guerra Mundial que el P. Blet editó una voluminosa obra a partir de los documentos que se encuentran en el Archivo Secreto Vaticano. Determinaciones válidas tanto para el Archivo Secreto Vaticano como para el Archivo de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

    Son ya varios años que investigo en esos Archivos. Particularmente en el Secreto Vaticano desde 1995. Te puedo decir que es una absoluta mentira lo afirmado por el tal Pepe Rodríguez. Los Guardias suizos están en la Ciudad del Vaticano, es cierto. Pero también es cierto que ninguno de los que se encuentran a la vista de cualquier persona que entre lleva consigo una "metralleta". En la entrada del Archivo Secreto Vaticano no existe ningún Guardia suizo. Son empleados laicos que trabajan allí como en cualquier biblioteca estatal. Los controles son los habituales de cualquier biblioteca del mundo: dejas un documento, si llevas una maleta la dejas en un armario numerado y te dan la llave. Al llegar a la Sala de consulta -que es pública- dejas esa llave en un lugar adecuado. Y pides los documentos, que están a disposición de todos sin restricción. Es más, existe una ‘biblioteca’ en la que se encuentran los índices de todos los documentos que han sido indexados. Allí buscas aquello que necesitas y luego lo pides. Así de simple.

    En relación con el argumento general del tal Pepe Rodríguez, se trata de algo super estudiado, documentado y comprobado. Es un tema que los historiadores ya han aclarado, teniendo en cuanta la situación en la que surgió y su contexto inmediato.

[...]

    Tengo que agregar algunos detalles necesarios para que sea entendido por aquellos que no son peritos en el tema:


1. Qué es un Archivo Secreto. En todos los países existe un Archivo de Estado en el cual se guardan los documentos propios y los acuerdos o tratados con otros Estados. No siempre todos estos documentos son públicos. Por ejemplo, los tratados internacionales firmados por los presidentes de cada Estado se encuentran allí. Pero no todas las partes son públicas inmediatamente, por distintas razones (políticas, económicas, o porque no todos entenderían correctamente lo acordado, etc...). Sólo se podrán conocer luego de unos 50 años aquellas partes que, en su momento, no fueron públicas. Por eso tienen también el nombre de ‘Archivo Secreto’. Como sabes mi padre ha investigado en los Archivos Secretos de Francia, España, EE.UU., Inglaterra y del Vaticano, para poder estudiar la ‘verdadera’ historia Argentina durante un siglo (1854-1954). Ya lleva publicado 5 tomos.


    El Archivo Secreto Vaticano conserva distintos documentos que en su momento no se hacen públicos. Por ejemplo, las Nunciaturas luego de una cantidad de años envían todos sus Archivos al Secreto Vaticano. Yo consulté particularmente los Archivos de la Nunciatura de Munich de 1863, en relación a las dificultades de un Congreso de Teólogos Alemanes de ese año y del Vaticano I, entre otros temas. Entonces, allí pude leer toda la correspondencia, incluso la criptada. Correspondencia (Nunciatura, Secretaría de Estado, Obispos Alemanes, de los mismos participantes a ese Congreso -Döllinger, Scheeben, Denzinger, etc..) que en esa época no era pública, sino sólo para cada interesado directo. Hace unos años el Santo Padre abrió al público el Archivo Secreto Vaticano hasta León XIII. En casos particulares el Santo Padre puede permitir el acceso a documentos más recientes, como para el caso del P. Blet. Pero en lo que toca al material hasta León XIII está ya todo disponible al público.
 

2. Quiénes pueden entrar. Puede entrar al Archivo Secreto Vaticano cualquier persona que garantice su condición de investigador: mujer o varón; laico o religioso; católico, cristiano o ateo. La única condición requerida es la necesaria idoneidad científica en el tema. No existe, fuera de lo científico, ningún tipo de discriminación. Yo mismo lo he podido comprobar.


3. Algunas cosas en el Archivo Secreto Vaticano, es verdad, no se pueden consultar. Según yo mismo he podido comprobar se trata, por ejemplo entre otras cosas, de la Carta de Melania o Maximiliano (Aparición de la Virgen de La Salette) al Santo Padre. O casos de ese tipo, es decir, material que por su naturaleza requiere confidencialidad y la oportunidad de su publicación o no queda librada a la prudencia del Papa. En el caso que te interesa [Taxa] no se aplica absolutamente, ya que un tal documento es, natura rei
[por su propia naturaleza] público.

    En un primer momento me pareció que no era necesario responder a tanta mentira, pues eran tan claras y absurdas las ‘afirmaciones’ que, por sí solas, caerían de su sitio. No obstante, me sobrevino luego otro pensamiento: que mucha gente, incluso estudiosos bien intencionados leyendo esas ‘afirmaciones’ del tal Pepe Rodríguez podrían llegar a una conclusión equivocada y errada. Al mismo tiempo, aún cuando nadie las hubiera leído igualmente merecerían ser refutadas en sí mismas, precisamente por lo que son: contrarias a la verdad. En definitiva, ha sido el amor apostólico al servicio de la verdad, al bien de las almas y de la Iglesia que me movió a escribirte rápidamente, a pesar de estar en la Parroquia solo entre Navidad y Año Nuevo con todo el ejercicio del ministerios sacerdotal que eso significa.

    Espero que te pueda haber aclarado algo.
    In Domino
    P. Pedro Daniel Martínez P.

    Sobre los anaqueles con la excomunión, el Dr. Martínez nos decía, en otro mensaje, que "puede ser que existan, yo no los conozco". Un empleado de la biblioteca del Pontificio Instituto Bíblico (Roma) nos comentaba que semejantes "excomuniones" (que por cierto no son válidas al día de la fecha) eran la forma que tenían entonces para evitar el ingreso no-autorizado a ciertos documentos y, sobretodo, el la extracción de los mismos, como consta en muchos otros archivos episcopales con cierta historia y en bibliotecas antiguas.

    Queda en pie, no obstante esta respuesta del Dr. Martínez, nuestra promesa de un artículo extenso y documentado sobre los orígenes, historia y presente de los Archivos Vaticanos.

 


NOTA
del 20 de enero de 2002:
como advertimos más arriba, el Sr. Rodríguez, en respuestas a lo que publicamos acá, se creyó en la necesidad de "profundizar" en el conocimiento del armamento de los Guardias Suizos. En una nota afirma:

Ante la negación absurda, hecha por algunos apologetas católicos, de que la Guardia Suiza vaticana no va armada, cabe tener en cuenta no sólo la evidencia física de la realidad de ese cuerpo, apreciable por quienes lo conozcan, sino lo publicado desde las mismas instancias católicas. Así, por ejemplo, en el periódico católico "Cristo Hoy" Año VII N° 398 del 10 al 16 de enero de 2002, editado en Argentina (sede del núcleo principal de apologetica.org) se dice: "...Y el 14 de septiembre de 1970 fueron abolidos los Cuerpos armados pontificios, con excepción de la Guardia Suiza... La propia Gendarmería pontificia fue convertida en un cuerpo de "vigilantes" desarmados, aunque más tarde volverían a llevar armas" (y citan como fuente: "La Iglesia Católica en la segunda mitad del siglo XX", José Orlandis Rivera, Ediciones Palabra, Madrid, 1998). A más abundamiento, fue público y notorio que el 4 de mayo de 1998, en el apartamento del edificio de la Guardia Suiza ocupado por el comandante del cuerpo, Alois Estermann (hombre al servicio de los intereses del Opus Dei), fue asesinado éste, su esposa Gladys Meza Romero y el cabo segundo Cédric Tornay por disparos de arma de fuego. El propio portavoz vaticano, Navarro-Valls (Opus Dei), declaró que el cabo "mató con su arma reglamentaria a los esposos...". Al margen de que el Vaticano mintió y ocultó y falseó pruebas para acusar falsamente al cabo del asesinato, cometido por santos varones vaticanos de más alta alcurnia, cabe fijarse en que lo hizo con "su arma reglamentaria" ¿en qué quedamos, van armados o no? Además de las armas largas automáticas con que cuenta la Guardia Suiza para la defensa que tiene encomendada, su arma corta reglamentaria es la Sig Sauer 75 de 9 mm. con cargador de 9 cartuchos, un arma de uso bélico con gran poder de penetración que parece muy impropia para un lugar como el Vaticano. El uso y tenencia de armas por los miembros de la Guardia Suiza lo regula, entre otros, el artículo 38 del Reglamento orgánico disciplinario y administrativo de la Guardia Suiza pontificia del 28 de julio de 1976.
 

Este equipo no correrá tras el autor por los nuevos y variados frentes que quiera abrir, discutiendo ahora sobre el reglamento de la Guardia Suiza. Debemos atenernos a lo que estamos debatiendo, a saber, la autenticidad de la supuesta Taxa. Note el lector el cambio de "metralleta" a "armas largas automáticas": la misma alucinación pero con un eufemismo menos chocante. ¿Nos podría explicar el Sr. Rodríguez porqué sacó la palabra "metralletas"?

Ahora bien, la situación real y perfectamente verificable en el ingreso al Archivo Secreto Vaticano es esta: al contrario de todo lo que dijo el Sr. Rodríguez, no hay ni seis, ni tres ni un sólo puesto de control, ni ningún Guardia Suizo, y por lo tanto ninguna metralleta, ni ninguna arma larga automática, ni ningún Sig Sauer 75 de 9 mm con cargador de 9 cartuchos. En otras palabras, el Archivo está allí, abierto a las personas acreditadas, como gentilmente nos explicara el Dr. Martínez, y la Taxa, de existir, estaría allí. Pero a juzgar por todos los historiadores serios de todas las centurias, no está.

Es nuestro mayor deseo que en el futuro el Sr. Rodríguez use su tiempo en tratar de encontrar algún dato serio sobre este debate.

   

    Continúa el Sr. Rodríguez:

Sin duda no es casualidad que los cientos de documentos que "no existen" sean de los siglos XVI y XVII, una época con demasiados aspectos oscuros y con una corrupción que la Iglesia sigue queriendo ocultar.

    ¿Cientos de documentos? ¿Tenemos que creer a esta afirmación gratuita porque así se le ocurre decirlo hoy? ¿Qué dirá mañana, tal vez millones? ¿Porqué no? ¡Ya nadie le puede poner límites! Una vez entrado en su bunker Vaticano ¿quién sabe cuántos documentos encontrará allí el Sr. Rodríguez, ante los cuales nosotros, pobres humanos, no podremos sino asentir?

    La realidad supera la ficción, Sr. Rodríguez.

Nadie, hoy, sabe qué contienen esos archivos, así que nadie, hoy, puede afirmar o negar nada de forma tajante respecto a la veracidad o no de la Taxa Camarae (o de "los documentos similares" que mis críticos buscaban y, lógicamente, no han encontrado); tampoco pueden hacerlo, claro está, quienes en los siglos citados trabajaron en los archivos vaticanos pero sin poder acceder a un material sin el cual toda conclusión o afirmación no puede ser más que provisional.

    Otra vez estamos sorprendidos: si "nadie sabe qué contienen esos archivos", ¿cómo sabe el Sr. Rodríguez de los "cientos" de documentos que allí están? Ahora bien, el lector se dará cuenta de que este es el quid de la cuestión, por lo cual el Sr. Rodríguez nos explica con tanto detalle el ingreso y el contenido a los archivos: nadie, hoy, puede afirmar o negar nada de forma tajante respecto a la veracidad o no de la Taxa Camarae. En otras palabras, lo que el Sr. Rodríguez está diciendo es esto: en un primer momento la Taxa estaba en cualquier buena biblioteca, según había pontificado solemnemente hace poco más de un mes, pero luego de buscar intensamente en las mejores bibliotecas del mundo tenemos que no hay ninguna prueba, no hay ningún documento, no lo encontró ningún historiador, no se encuentra en ninguno de los 230 archivos europeos revisados por decenas de historiadores católicos y protestantes, no lo menciona ninguna historia de la Iglesia, no aparece en ninguna colección de documentos, no la encontraron ninguna de las tantas personas que revisaron todos los documentos del tiempo de León X... ¿y qué concluye el Sr. Rodríguez? ¡Está en un bunker custodiado por un regimiento de guardias suizos armado con metralletas! (Nota: según nos informa Teófilo Gay -ver documento aparte- la Taxa habría conocido más de 25 ediciones por toda Europa: ¿habrá rastreado el Vaticano las miles de copias esparcidas por todo el continente y las habrá encerrado a todas en el bunker que nos diseña Rodríguez?)

    Sr. Rodríguez, ese no es un proceder permitido en el marco académico.

    Pero la ciencia ficción continúa:

Naturalmente, no sólo un elevado número de documentos de los turbulentos siglos XVI y XVII resultan imposibles de revisar --resultando así "inexistentes"--, tampoco son accesibles, por ejemplo, cientos de documentos fechados a partir de 1922 ... inicio del periodo más vergonzoso de la Iglesia moderna comandada por el mediocre y reaccionario Pío XI, franco amigo y colaborador del fascismo italiano y del nazismo alemán. De algunos de los documentos de esa época se tiene constancia por los originales y referencias encontradas en archivos fascistas y nazis, pero, sin duda, acceder a los ahora "inexistentes" documentos haría perder a la Iglesia esa supuesta dignidad histórica que sólo mantiene merced a lo que oculta.

    Se va de tema. No podemos dedicarnos ahora a Pío XI y los supuestos documentos perdidos, lo haremos con el tiempo. El Sr. Rodríguez delata un modus agendi académico que deja mucho que desear, donde en un debate sobre un documento supuestamente del siglo XVI nos sale con Pio XI y su supuesta (falsísima) amistad con el Nazismo. El Sr. Rodríguez "actualizó" su versión de las "explicaciones previas" que estamos comentando (y que se supone habla de la Taxa Camarae), con una foto de un Nuncio Apostólico en el régimen Nazi en los primeros días de este (1933)...

    ¿Está tratando de distraer a sus lectores del tema que nos ocupa en este debate?...

La pregunta que deriva de lo afirmado anteriormente es obvia: ¿si nadie puede acceder a los archivos que podrían guardar copia de la Taxa Camarae, es esto una prueba de su falsedad? Es probable.

    Al contrario, NO es probable nada, porque si nadie puede ver lo que hay en los archivos (como nos quiere hacer creer el Sr. Rodríguez) entonces no es probable nada.

Pero es igualmente probable que el documento que dio origen a las publicaciones en libros críticos o anticlericales fuese una copia del original depositado en el archivo vaticano y guardada en algún otro lugar más accesible en un momento determinado...

    Pero esto ¿qué nivel académico tiene? Y ese "algún otro lugar más accesible en algún momento" ¿será el introito a una nueva novela a editarse más adelante, si esta falla?

Se puede especular en el sentido que se prefiera, pero, de momento, en ejercicio de la pura decencia académica e intelectual, es imposible afirmar o negar nada.

    ¡¿...pura decencia académica e intelectual...?!

    Esto es tan cínico, que obviamente impide todo trabajo serio por parte del Sr. Rodríguez. No obstante, y dado que hemos comenzado con este debate, lo continuaremos pacientemente para provecho de quien quiera saber sobre este asunto. Finalmente, él es sólo el último eslabón de la cadena de "académicos decentes" que ya conocemos. Llegaremos donde se pueda llegar, pero al menos el lector conocerá cómo se tejen estos cuentos "académicos" y probablemente será más cauto en el futuro cuando escuche hablar de estas y de tantas otras leyendas anticlericales.

    Por otro lado, no es cierto que no se puede "afirmar o negar nada". Se puede afirmar muy claramente que el documento que publicó el Sr. Rodríguez como auténtico no tiene la más mínima prueba de ser auténtico. ¿Alguien conoce alguna "prueba"? Que nos la de.

Sólo cuando se puedan revisar todos los documentos que ahora oculta la Iglesia y/o se sepa quién y cómo puso en circulación lo que todavía hoy se conoce como la Taxa Camarae, estaremos en condiciones de afirmar la veracidad o no del contenido de este documento.

    Falso. Que al Sr. Rodríguez se le haya ocurrido o esté convencido de que hay documentos en los archivos que "la Iglesia oculta" no significa que así sea. Los archivos están ahí, y los historiadores los pueden consultar en su totalidad y los han consultado, como consta en nuestro estudio. También es falso que haya que encontrar al verdadero autor para afirmar la falsedad del documento. El Sr. Rodríguez usa un método "académico" del todo original, en el cual se publican cosas sin fundamento y se dice: "si descubren al autor, me doy por vencido".

En cualquier caso, dado que no tengo el menor interés en dar por cierto un documento dudoso (pienso, al igual que muchos teólogos católicos, que la Iglesia de hoy tiene aspectos mucho peores y más criticables que esa Taxa Camarae), y que mi objetivo nunca es el de escandalizar, sino el contribuir a una crítica fundamentada de aquello que abordo, recomiendo tener por dudoso este documento hasta que no se pueda acreditar una u otra hipótesis.

    No vemos que haya ninguna prueba para acreditar el documento como "dudoso", al menos al día de la fecha, sino totalmente falso, mientras no aparezca un fundamento atendible. Impresiona el vocabulario que concienzudamente usa: "crítica fundamentada de todo lo que abordo". Después de todo lo que hemos visto nos preguntamos a qué llama el Sr. Rodríguez "crítica fundamentada".

Si en el futuro se probase indubitadamente que este documento fuese falso, sería eliminado de este web, pero justamente por ser dudoso debo mantener la copia de la Taxa Camarae en el web, para que cada cual pueda reflexionar sobre las circuntancias que lo envuelven y, ojalá, pueda aportar un poco más de luz histórica a la discusión abierta.

    ¿Cuál es, para el Sr. Rodríguez, el motivo serio por el cual considera que la Taxa puede ser auténtica? Nosotros, aunque muy abiertos a todo dato serio, no vemos ninguno.

* * *

    Y ya para terminar. En la introducción a la correspondencia habida entre él y el Sr. Nino Mendoza (del equipo que prepara estos artículos), el Sr. Rodríguez nos acusa de haber publicado en nuestro sitio web esa correspondencia pero eliminado con descaro todo cuanto no les convenía. Se ve que el Sr. Rodríguez tiene un aprecio particular por la palabra "descaro", y la aplica a todo lo que se mueve o se le acerca. Compare el lector ambas "correspondencias" y vea si lo que hemos omitido es tan "inconveniente" para nosotros (en verdad, son omisiones para no alargar inútilmente el artículo con material que no toca el asunto directamente, o es más personal para el Sr. Rodríguez). Es muy fácil comparar ambas "correspondencias": cuando hemos omitido algo por tratarse de ningún interés para el lector, lo hemos señalado entre corchetes [...].

    Por otro lado, esta afirmación nos obligó a dar un vistazo a la correspondencia que el Sr. Rodríguez publica en su web, y constatamos que allí faltan no ya trozos sino mensajes completos, como su mensaje del 3 de diciembre, donde se dicen frases célebres como esta: "No tengo la referencia original, pero cuando tenga tiempo me dedicaré a buscarla, por mera curiosidad intelectual. Ni a mi, ni a los teólogos, tanto amigos como críticos, e historiadores que han leído el documento nos cabe la menor duda acerca de su autenticidad". También falta todo el mensaje suyo del 5 de diciembre.

    ¿Qué adjetivo pondría el Sr. Rodríguez a semejante omisión?

    El lector puede ver todos los mensajes enviados por el Sr. Rodríguez (con las omisiones ya indicadas entre corchetes) en nuestro artículo, y su respectivo análisis.

    Agradeceremos todo aporte por parte de los lectores que nos muestre cualquier incoherencia o falta de claridad o incorrección que puedan encontrar en estas páginas, y cualquier observación sobre lo que publica el Sr. Rodríguez (siempre sobre la Taxa que él atribuye a la pluma de León X) y no es respondido convenientemente por nosotros.

* * *

    La recepción que ha encontrado nuestra investigación, incluso en ámbitos no cristianos, nos da mucha satisfacción.

Equipo de Investigaciones Especiales


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