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Por: Richbell Meléndez

 

Escuela de Apologética:

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Una de las doctrinas marianas del Cristianismo es la realeza de la Virgen María, la cual se expresa apropiadamente con el título de “Reina del Cielo” que se le otorga por ser la madre del Rey de Reyes, Jesucristo (Ap 19, 16). Algunos protestantes sobre todo aquellos fundamentalistas y con un fuerte rechazo hacia la Virgen María, piensan que al darle este título la elevamos a una categoría de diosa, lo cual es falso. Ellos piensan de esta manera en base a una mala comprensión y aplicación de unos textos bíblicos que se encuentran en el Antiguo Testamento.

 

“Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira.” Jeremías 7, 18 (Biblia Reina Valera 1960) Ver también Jeremías 44, 17-25

 

El texto anterior se cree que hace alusión a una diosa pagana de la antigüedad reconocida por varios nombres (Astarté o Ishtar, Anat, Astarot, Shapash, Neith, Artemisa y Hécate) dependiendo el lugar donde se le rindiera culto (Asiria, Babilonia, Egipto, Canaán), pero que en realidad terminaba siendo un culto a la luna ya que se consideraba al sol como el “rey del cielo” y a la luna como la “reina del cielo”, sin embargo algunos protestantes quieren hacer una alusión aquí a la Virgen María por también la Iglesia otorgarle a ella este título, un buen ejemplo de esta errada interpretación protestante la encontramos en el Comentario Bíblico de William MacDonald: 

 

“(7: 16-26) Después que la cristiandad se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano, multitudes de paganos no convertidos invadieron las iglesias, trayendo consigo sus ideas paganas. De ahí la aplicación del título pagano e idolátrico: «reina del cielo», a la madre virgen de nuestro señor. Aunque sin duda la consideran (erróneamente) como un gran honor, sería totalmente rechazado por la verdadera María, la humilde «sierva del Señor», (Lc 1:38). (William MacDonald, Comentario Bíblico de William MacDonald) 1

Se puede notar un claro prejuicio anti-mariano en el comentario de William MacDonald, ya que el titulo de “Reina del Cielo” dado a María no tiene nada que ver con el título que se les daba a las diosas paganas en la antigüedad, un comentario más serio y menos prejuiciado del texto de Jeremías 7, 18 es el que nos ofrece Thomas L. Constable, profesor emérito de exposición bíblica en el Seminario Teológico de Dallas:

 

La "Reina del Cielo" era probablemente un título de la diosa asirio-babilónica Astarté (o Ishtar; cf. Jeremías 44:17), aunque algunos eruditos creen que el nombre se aplica a varias diosas paganas. La adoración de la Reina del Cielo había sido popular en Judá durante el reinado de Manasés (2 Reyes 21; 2 Reyes 23: 4-14), aunque comenzó antes en la historia de Israel (Amós 5:26) Esta "reina" era una deidad astral que atraía particularmente a las mujeres (cf. Jeremías 19:13; Jeremías 32:29; Sofonías 1: 5). Su adoración incluía ofrecer tortas hechas con la forma de la deidad o la luna, o estampadas con su imagen, y libaciones (cf. Jeremías 44:19). Otros símbolos de esta diosa fueron el planeta Venus, una luna y una estrella. Este culto evidentemente había sobrevivido a las reformas de Josiah, probablemente porque la gente podía adorar a Astarté en sus hogares. Adoración de la Reina del Cielo y todos los demás ídolos constituían un rechazo de la soberanía única de Yahweh como el pacto del Señor de Israel.” (Thomas L. Constable, Notes on Jeremiah. pp. 104-105) 2

 

El Dr. Thomas Constable es más honesto que William MacDonald, además nos permite comprender mejor quien es esa “Reina del Cielo” a la que alude Jeremías (Jer 7, 18 ; 44, 17-25). Contrario a lo que piensan protestantes como MacDonald, las razones por las cuales a la Virgen María se le otorga el título de “Reina del Cielo” o “Reina del Universo” como se le llama en el Catecismo (CEC 966).3No es para darle una aplicación pagana o idolátrica, sino para reconocer su papel como madre del Rey de reyes. Y es que el titulo de “Rey de reyes” se le otorga a Jesucristo en las Sagradas Escrituras.

 

“Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.” Apocalipsis 17, 14 (Biblia Reina Valera 1960) Ver también 1 Timoteo 6, 13-16; Apocalipsis 19, 16

 

Podemos ver que en el texto anterior al Señor Jesucristo se le otorga el título de “Rey de reyes”, pero si vamos al Antiguo Testamento veremos que este título también es aplicado a un rey pagano llamado Nabucodonosor y otros reyes.

 

“Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí que del norte traigo yo contra Tiro a Nabucodonosor rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos y carros y jinetes, y tropas y mucho pueblo.” Ezequiel 26, 7 (Biblia Reina Valera 1960) Ver también Esdras 7, 12; Daniel 2, 37

 

Entonces surge la pregunta a los que quieren aplicar el razonamiento de que si se le da un titulo a María de una diosa pagana, se le está asemejando a aquellas diosas paganas: ¿si se le llama a Jesucristo con un título que recibieron reyes paganos, se le considera a Cristo un rey pagano? Bajo el razonamiento de la pregunta anterior, es que razonan algunos protestantes para rechazar el titulo de María como “Reina del cielo”. Pero veamos entonces porqué el Cristianismo le otorga a María dicho título y cuál es su fundamento o precedente bíblico.

 

Partamos desde el Antiguo Testamento, para así luego descubrir la Realeza de María en el Nuevo Testamento, es que hay que tener presente lo que nos dice el erudito bautista Timothy George, recordando a los evangélicos que tienen que aprender a leer a María también en el contexto del Antiguo Testamento:

 

“Los evangélicos tienen mucho que aprender al leer a María en el contexto de los presagios del Antiguo Testamento (…) La imagen de María en el Nuevo Testamento es inseparable de sus antecedentes del Antiguo Testamento, sin los cuales nos quedamos no sólo con una visión reduccionista de María,              pero también de Cristo.” (Carl E. Braaten, Robert W. Jenson,Mary, Mother of God. pp. 105-106)4

 

Lo que quiere decir Timothy George es que en el Antiguo Testamento encontramos tipologías o figuras de la Virgen María como lo observa el mariólogo Eric May: “la tipología mariana aparece sobre todo evidente en ciertos personajes del Antiguo Testamento.” (J. B. Carol, Mariología. p. 76) 5

 

John Phillips nos dice lo siguiente acerca de lo que son los tipos que encontramos en el Antiguo Testamento:

 

“Los tipos del Antiguo Testamento ilustran verdades bíblicas específicas. Demuestran el hecho de que “el Antiguo está revelado en el Nuevo y el Nuevo está oculto en el Antiguo”. Gran parte de la verdad del Nuevo Testamento se halla oculta en el Antiguo Testamento en los tipos. En su mayoría, los tipos prefiguran verdades relacionadas con Cristo, la Iglesia o el cristiano. (…) Los tipos pueden relacionarse con personas, eventos, cosas, instituciones, cargos, acciones o rituales. En la Biblia se hallan dos clases de tipos: el tipo innato, específicamente declarado como tal en el Nuevo Testamento y el tipo inferido, reconocible como tal debido a que coincide con el patrón visto en los tipos innatos. La importancia de cualquier tipo dado depende de los fundamentos reales respecto de la similitud entre el tipo y cualquier cosa que ilustre: el antitipo. (…) Debemos interpretar los tipos solo basándonos en alguna verdad claramente revelada en el Nuevo Testamento.” (John Phillips, Hermenéutica: Introducción a la interpretación bíblica. p. 104) 6

 

Considerando lo anterior, debemos saber que la mayoría de eruditos bíblicos están de acuerdo con que Salomón es figura o tipo de Jesucristo, por ejemplo W.W. Rand expresa: “Salomón fue bajo muchos respectos tipo de Cristo” (W. W. Rand, Diccionario de la Santa Biblia. p. 565) 7

 

Siendo Salomón tipo o figura de Cristo, Betsabé madre de Salomón viene siendo figura de María madre de Cristo. El Doctor en teología, José Antonio Sayés Bermejo está de acuerdo con esto cuando dice: “La figura de María se vislumbra en la sombra de las mujeres clave del Antiguo Testamento: Eva, Judit, Esther, Rebeca, Betsabé, etc; y en las realidades como el arca de la alianza o el tabernáculo, el vellocino de Gedeón, etc.” (José Antonio Sayés, La Iglesia de Cristo: Curso de Eclesiología. p. 506) 8

 

Betsabé entonces es prefigura de la Virgen María, ella en el Reino de su hijo Salomón cumplía el papel de la Reina-Madre o Gebira, Alison G. Salvesen profesora de judaísmo y cristianismo primitivo nos explica en qué consistía este título:

 

“reina madre denota a la madre del monarca reinante (…) Sabemos que gebira indudablemente se puede referir a la madre del monarca reinante en al menos algunos casos.” (Bill T. Arnold, H.G.M. Williamson, Diccionario del Antiguo Testamento. Históricos). 9

 

El teólogo español Xabier Pikaza está de acuerdo con Salvesen, pero amplia un poco más el papel de la Gebira. Veamos:

 

“En el Antiguo Testamento la esposa del rey en cuanto tal no es reina, ni tiene poder oficial. El poder lo tiene, en cambio, la madre del rey, en cuanto gebí­ra. “Ese tí­tulo llevaba consigo dignidad y poderes especiales. Betsabé era ciertamente gebí­ra bajó Salomón: éste la recibe con gran honor y la sienta a su derecha, 1 Re 2,19. El poder de la reina madre no se basaba únicamente en el crédito que una madre tiene sobre su hijo, como en el caso de Betsabé, sino que iba mucho más lejos.” (Xabier Pikaza , Gran Diccionario de la Biblia). 10

 

Basados en lo anterior, ya debe de quedar más claro que la madre del Rey es la Reina-Madre. Por lo tanto María al ser madre del Rey de Reyes se convierte en la Reina-Madre. Algo interesante que a veces se pasa por alto al leer las Escrituras es que si nos fijamos en 1 Reyes 2, 19 se dice que la madre del rey se sienta a su derecha.

 

“Así que Betsabé fue a hablar con el rey Salomón. El rey se levantó para recibir a su madre y, en señal de respeto, se inclinó delante de ella. Después se sentó en su trono, y mandó que trajeran un sillón para Betsabé. Ella se sentó a la derecha de Salomón, que es el lugar más importante,.” 1 Reyes 2, 19 (Traducción Lenguaje Actual) Ver también Salmos 45, 9

 

En el Evangelio según San Marcos, el Señor Jesucristo dice lo siguiente respecto a los lugares en su Reino:

 

“pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado.” Marcos 10, 40 (Biblia Reina Valera 1960)

 

El Señor menciona que los lugares en su Reino no los da el, sino que esos lugares es para quienes ya están preparados, San Pablo nos dice que Jesucristo está sentado a la derecha del Padre.

 

“¿Puede alguien castigarlos? ¡De ninguna manera, pues Jesucristo murió por ellos! Es más, Jesucristo resucitó, y ahora está a la derecha de Dios, rogando por nosotros.” Romanos 8, 34 (Traducción Lenguaje Actual).

 

¿Si Jesucristo está a la derecha del Padre, quien está a la derecha de Jesucristo? Esta hermosa iconografía cristiana, responderá a la pregunta.

 

En esta iconografía podemos ver a la Virgen María sentada a la derecha de Jesucristo, quien se encuentra coronándola, sabemos por la Escritura que la Reina-Madre usaba corona, así lo deja ver el siguiente texto de Jeremías.

 

“»Díganle al rey, y también a su madre, que bajen de su trono y se sienten en el suelo, pues ya no tienen derecho a lucir sus hermosas coronas.” Jeremias 13, 18 (Traducción Lenguaje Actual).

 

La Virgen María, la Reina-Madre se sienta a la derecha de su Hijo Jesucristo el Rey de Reyes, teniendo el honor, poder y dignidad que esto conlleva. Entonces como se puede ver tenemos un claro precedente bíblico que permite comprender porque a María se le otorga el título de “Reina”. Del mismo modo en el Nuevo Testamento encontramos una alusión a la Virgen María como “Reina” al aludir a ella como tipo de una mujer coronada con doce estrellas.

 

“Luego se vio en el cielo algo muy grande y misterioso: Apareció una mujer envuelta en el sol. Tenía la luna debajo de sus pies, y llevaba en la cabeza una corona con doce estrellas.” Apocalipsis 12, 1 (Biblia Reina Valera 1960)

 

La identidad de esta mujer parece ser multivalente como lo expresa el erudito el Nuevo Testamento, Ben Witherington III: “Esta figura [la mujer de Apocalipsis 12] es tanto la madre literal del niño Jesús [La Virgen María] como la imagen femenina del pueblo de Dios. ¡De nuevo, el texto es multivalente!” (Ben Witherington III, What Have They Done with Jesus?: Beyond Strange Theories and Bad History-Why We Can Trust the Bible. p. 130) 11

El profesor evangélico Tim Perry ve una referencia a María como Reina del Cielo en el texto de Apocalipsis, él dice: “En Apocalipsis, al menos en su contexto canónico, conserva su referente corporativo y es exaltada como Reina del Cielo” (Tim Perry, Mary for Evangelicals. p. 113) 12

 

Dado a lo expuesto anteriormente es que los cristianos de los primeros siglos aplicaron este título a la Virgen María, para exaltar la realeza de Jesucristo. San Alfonso María de Ligorio lo expresa con las siguientes palabras: “Habiendo sido exaltada la Virgen María como Madre del Rey de reyes, con toda razón la santa Iglesia la honra y quiere que sea honrada por todos por el título glorioso de Reina.” (San Alfonso María de Ligorio, Las Glorias de María. PI, CI, §1, p. 12) 13

 

Ya habiendo visto el fundamento o precedente bíblico que permite darle a la Virgen María el título de “Reina del Cielo”, veamos ahora algunos testimonios cristianos de los primeros siglos haciendo uso de este título con referencia a la Virgen María.

 

Los siguientes textos se encuentran citados en la Encíclica Ad Caeli Reginam del Sumo Pontífice Pío XII sobre la realeza de la santísima Virgen María y la institución de su fiesta,11 de octubre de 1954. 14

 

San Efrén de Siria (373 d.C)

“…virgen augusta y dueña, Reina, Señora, protégeme bajo tus alas, guárdame, para que no se gloríe contra mí Satanás, que siembra ruinas, ni triunfe contra mí el malvado enemigo.” (S. Ephraem. Orat. ad Ssmam. Dei Matrem: Opera omnia (ed. Assemani t. III [graece] Romae, 1747, p. 546).

 

San Ildefonso de Toledo (667 d.C)

“¡Oh Señora mía!, ¡oh Dominadora mía!: tú mandas en mí, Madre de mi Señor..., Señora entre las esclavas, Reina entre las hermana” (Ildefonsus Tolet. De virginitate perpetua B.M.V.: 96, 58 A.D.)

 

San Germán de Constantinopla (732 d.C)

Siéntate, Señora: eres Reina y más eminente que los reyes todos, y así te corresponde sentarte en el puesto más alto.” (S. Germanus, In Praesentationem Sanctissimae Deiparae 1 PG 98, 303 A.)

 

San Andrés de Creta (740 d.C)

Reina de todos los hombres, porque, fiel de hecho al significado de su nombre, se encuentra por encima de todos, si sólo a Dios se exceptúa.” (S. Andreas Cret., Hom. III in Dormit. Ssmae. Deip.: PG 97, 1099 A.)

 

Como se aprecia el título de “Reina del Cielo” aplicado a la Virgen María, se encuentra a lo largo de la tradición del cristianismo. El primero que objeto a dicho título fue Martin Lutero según nos cuenta San Pedro Canisio: “Lutero fue el primero -según sospecho- en reprocharnos a los católicos que al saludar a María Santísima por Reina del cielo, ofendíamos a Cristo, porque se atribuye a la criatura lo que a sólo Dios se debe.” (De María Virgine incomparabili..., l. V, c. 13). 15Algunas iglesias luteranas como las de Suecia si aceptan este título mariano, podemos leer en un sermón que se encuentra publicado en el portal de blogs de la Iglesia de Suecia (Iglesia evangélica luterana de episcopado histórico) lo siguiente:

 

“El anuncio será el comienzo de una vida que implica lucha y dolor para María, pero también alegría y corona de victoria de la fe en el cielo. Bendita María. Reina del Cielo. Lucha, dolor, alegría y victoria. Es el viaje de la iglesia y es tu viaje.” (Per Gyllenör, Jungfru Marie bebådelsedag Lukasevangeliet 1:26-38) 16

 

Son muchos los protestantes quienes asocian el título de María como "Reina del cielo" con el de una diosa pagana, sin embargo, el protestante de Basilea, Juan Ecolampadio en el siglo XVI nos deja el siguiente testimonio para demostrar que el título de "Reina" dado a María no era solo cosa de católicos, sino también de protestantes. Lástima que ahora rechacen tanto a la madre de Dios.

 

"Ella [La Virgen María] está sobre todos los demás, es la Reina de todos, ha sido honrada por Dios de preferencia a todos, no hay otra como ella, ¿qué más se quiere probar que es eminentemente distinguida?" (Juan Ecolampadio, Serm. De Laudando en María Deo) 17

 

Ya hemos demostrado que el título de Reina del Cielo aplicado a María no viene de asociarla con una diosa pagana, sino que tiene claro su precedente y fundamento bíblico, así como la confirmación del mismo en la tradición cristiana, aun entre los protestantes. Entonces ¿De dónde viene la idea de asociar a Maria con diosas paganas? Esta idea actualmente la toman algunos protestante fundamentalistas del libro “Babilonia Misterio Religioso” escrito por el ministro evangélico Raplh Woodrow basado en las idea que Alexander Hislop escribió en su libro titulado “Las Dos Babilonias”. Fue a raíz de que un amigo cuestionara a Woodrow sobre el contenido de su libro para que este investigara mejor y terminara dándose cuenta que Hislop basaba sus argumentos en la nada, por lo que decidió sacar un nuevo libro corrigiendo algunos de los mitos que dijo en su anterior libro, podemos ver parte de lo que dijo Woodrow sobre la Virgen María en su nuevo libro :

 

“Cada católico romano que he conocido ve a María como una mujer intachable, un virgen, totalmente dedicada a Dios y la práctica de las virtudes. Ninguno de estos atributos puede asignarse a la diosa pagana Semiramis. Su estilo de vida es exactamente el opuesto.” (Ralph Woodrow, The Babylon connection? p. 35) 18

A pesar de que Woodrow se retractara de su anterior libro, todavia algunos protestantes siguen haciendo uso del mismo para justificar sus acusaciones de paganismo en la Iglesia Católica.

 

Otro teólogo protestante, Karl Barth declaro: “No se recomienda que debamos basar nuestro repudio [de la doctrina mariana] en la afirmación de que aquí ha tenido lugar una irrupción de la esfera pagana, una adopción de la idea, corriente en muchas religiones no cristianas, de una deidad femenina o madre más o menos central y original. En dogmática se puede establecer todo y nada a partir de paralelismos de la historia de las religiones” (Karl Barth, Church Dogmatics: The doctrine of the word of God.Vol. I, Part 2, p. 143). 19

 

No se debe tildar a Maria como una diosa pagana, solo por el hecho de que esta reciba el título de “Reina de los Cielos”. Citando las palabras del Papa Benedicto XVI para conocer el fundamento de la fiesta litúrgica que celebramos cada 22 de agosto: “María es Reina porque fue asociada a su Hijo de un modo único, tanto en el camino terreno como en la gloria del cielo.” (Benedicto XVI, Audiencia General Castelgandolfo. Miércoles 22 de agosto de 2012). 20

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Richbell Meléndez, estudiante de teología en la EATEL, colaborador asiduo de distintas páginas de apologética católica y tutor de la escuela de apologética online DASM.

 

1            William MacDonald, Comentario Bíblico de William MacDonald. (Barcelona: CLIE, 2004) Disponible en: https://books.google.co.ve/books?id=3zGdDwAAQBAJ&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false

 

2             Thomas L. Constable, “Notes on Jeremiah”. pp. 104-105. Disponible en: https://planobiblechapel.org/tcon/notes/pdf/jeremiah.pdf

 

3             Las siglas “CEC” hacen referencia al Catecismo de la Iglesia Católica, promulgado por el Papa Juan Pablo II en 1997, disponible en la página web oficial de la Santa Sede: http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p123a9p6_sp.html

 

4              Timothy George, “The Blessed Virgin Mary in Evangelical Perpective”, en Mary, Mother of God. Editado por Carl E. Braaten y Robert W. Jenson (Grand Rapids: Wm B. Eerdmans Publishing Co, 2004) pp.105-06

 

5         Eric May, “María en el Antiguo Testamento”, en Mariología. Editado por J. B Carol (Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos,1964) p. 76

 

6            John Phillips, Hermenéutica: Introducción a la interpretación bíblica. (Editorial Portavoz, 2017) p. 104

 

7             W. W. Rand, Diccionario de la Santa Biblia. (Nashville: Grupo Nelson, 2006) p. 565

 

8             José Antonio Sayés, La Iglesia de Cristo: Curso de Eclesiología. (Madrid: Ediciones Palabra, 1999) p. 506

 

9          Alison G. Salvesen, “Familia Real, Reina Madre” en Diccionario del Antiguo Testamento: Histórico. Editado por Bill T. Arnold y H. G. M Williamson (Barcelona: Editorial CLIE, 2014)

 

10            Xabier Pikaza, Gran Diccionario de la Bíblia. (Editorial Verbo Divino,2015)

 

11           Ben Whiterington III, What Have They Done with Jesus?: Beyond Strange Theories and Bad History- Why We Can Trust the Bible. (New York: HarperCollins,2006) p.130

 

12           Tim Perry, Mary for Evangelical: Toward an Understanding of the Mother of our Lord (Downers Grove:InterVarsity Press, 2006) p.113

 

13         San Alfonso María de Ligorio, Las Glorias de María (The Ivory Falls Book, 2015) p.12

 

14            Papa Pío XII, Encíclica Ad Caeli Regina (11 de Octubre de 1954), 5 Disponible en: http://w2.vatican.va/content/pius-xii/es/encyclicals/documents/hf_p-xii_enc_11101954_ad-caeli-reginam.html

 

15         Citado por: Carlos H. Spahn, Hijo, he aquí a tu madre: Tratado de Mariología (San Rafael, Mendoza, 1998)

 

16            Per Gyllenör, “Jungfru Marie bebådelsedag Lukasevangeliet 1:26-38”, Svenska kyrkan, 18 de marzo de 2018. Disponible en: https://blogg.svenskakyrkan.se/wien/2018/03/18/jungfru-marie-bebadelsedag/

 

17         Citado por: Raphael Melia, The Woman Blessed by All Generation, or Mary, The Object of Veneration, Confidencial, and Imitation to all Christians (Londres: Longmans, Green, and Co, 1868) p.165

 

18           Ralph Woodrow, The Babylon Conection? (1997) p.35

 

19            Karl Barth, Church Dogmatics: The doctrine of the word of God.Vol. I, Part 2, (Edinburgh: T&T. CLARK,1970) p. 143

 

20         Papa Benedicto XVI, Audiencia General (Castelgandolfo, Miércoles 22 de agosto de 2012) Disponible en: http://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/audiences/2012/documents/hf_ben-xvi_aud_20120822.html