DASM Escuela de Apologetica online

DASM Escuela de Apologetica online

 

collage de fotos challenge para PROMOVER EN REDES

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
BABILONIA LA GRANDE, LA GRAN RAMERA
Por: José Dredd
Escuela de Apologética Online DASM ¡INSCRIBETE YA MISMO! https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/
¿Quién es esta misteriosa mujer?
¿Podemos asociarla con la Iglesia Católica?
¿Qué creían los Cristianos primitivos acerca de ella?
Antes de comenzar el estudio quiero dejar bien claro que es materia opinable, o sea la Iglesia no se pronunció de manera Dogmática sobre este tema. Por lo cual esta exposición es la opinión del autor y cualquier otra hipótesis no deja de ser tan válida como esta (Código de Derecho Canónico numeral 227).
Lo que verán a continuación más allá de la identificación de la figura de la mujer con un cáliz, vestida de púrpura sobre una bestia es un compendio de argumentos para responder a aquellos detractores que la identifican con la Iglesia Católica.
Comenzando:
1A- En 1 Ped 5:13 Escrito por el año 66 DC dice que está en "Babilonia".
En Ap 17 la Gran Babilonia se situa sobre siete montes, ¿qué ciudad está sobre siete montes?
¿Puede Pedro estar hablando de manera espiritual del nombre de la ciudad que está?,
¿Lo autoriza el Texto?,
¿Hay indicios Bíblicos para hacer tal identificación?
En Is 1:10 (750 AC) Dios llama Sodoma y Gomorra a Israel y Juda, como bien sabemos Sodoma y Gomorra fueron destruidas 1000 años atrás. Les dejo el Texto en cuestión:
"Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de IHVH; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra"
Si vamos al Libro de Apocalipsis (96 DC) en el capítulo 11:8 a Jerusalén se la llama Sodoma y Egipto debido a su estado de fornicación espiritual y esclavitud a manos del anticristo:
"Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado."
Es obvio que habla de Jerusalén porque ahí fue crucificado Jesús.
La identificación con Babilonia es debido a que Roma se asienta sobre siete montes (Palatino, Esquilina, Viminal, Quirinal, Aventina, Capitolio y Vaticano ) al igual que la ramera del Ap 17:9,
"Aquí hay mente que tiene sabiduría. Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer."
También sabemos que dicha ramera es una ciudad portuaria, Ap 18:19,
"Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: !!Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada!"
Sabemos por Eusebio, Jerónimo, Lactancio y Pedro de Roma, que el Apóstol Pedro estuvo en Roma antes de morir crucificado cabeza abajo, y no hay evidencia alguna de que haya estado en la Babilonia ubicaba en la Mesopotamia.
B- ¿Qué dicen los Santos Padres de la Iglesia?
Victorino de Pettau (250 DC) también coincide con esta identificación:
Ahora pregunto, ¿por qué Roma no puede ser llamada espiritualmente Babilonia?, si estudiamos su situación espiritual Roma siempre fue politeísta, el culto al emperador era moneda corriente, y su sublevación equivalía a la muerte.
San Agustín en la obra "Ciudad de Dios" libro 18, capítulo 2, 12, 22, 27 nos muestra la decodificación de Babilonia como la Roma pagana.
Los Cristianos Primitivos tendían a expresarse de manera codificada conocida, de la misma manera que lo hicieron los judíos en la época de Jeremías por ejemplo Jer 51:1, "LBQMY" = KYDYM/Caldeos
2- La asociación de la ramera como la Iglesia Católica es antibíblica por no cumplir con los parámetros geográficos Bíblicos expresados anteriormente debido a que la sede de la Iglesia Católica es el Vaticano y:
A- no es una ciudad ("polis" en griego) sino es un país/"ethne".
B- Esta fuera de las siete colinas.
C- No tiene puertos.
D- No es grande (en el caso hipotético de que fuese una ciudad).
3A- La bestia.
A la bestia se la identifica con el imperio romano y las cabezas como otros imperios. Es lo vemos cuando el ángel le dice a Juan en Ap 17:
"9 Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer,
10 y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo."
Cinco han caído: Egipto, Asiria, Babilonia, Persia y Grecia.
Uno es: Roma (contemporáneo a Juan).
Y el otro aún no ha venido y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo: este imperio es muy posible que sea el Tercer Reich dada su breve duración y que cumple con el patrón de los anteriores que es la persecución al pueblo de Dios.
Ahora viene la parte a futuro desde nuestra perspectiva temporal en Ap 17:
"11 La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición."
La bestia (Roma) es el octavo y uno de los siete, lo que parece indicar el levantamiento de un nuevo imperio romano confederado en diez naciones (diez cuernos).
B- Con respecto a los diez cuernos de la bestia Juan nos dice en Ap 17:
"12 Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia."
Si hacemos exegesis con Nm 24 y Ez 38 concluímos que:
Quitim=Italia, ver Kitión, la moderna Lámaca según la arqueología; comparar con el concepto Esenio que hacían referencia a Italia en Daniel 11:30 cuando hace referencia a Lucio Cornelio
Escipión. Onkelos en su interpretación de Nm. 24:24 escribe los romanos.
Magog = la antigua escitia (ver antigüedades 1:8 de Josefo).
Mesek=Moscú, los Mosoj según Herodoto, los Eslavos como pueblo. En la edad Media eran conocidos como Muscovia.
Tubal=Tobolsk, la antigua Tybareni. Ver The Artscroll Tanach Series la estatua Asiria encontrada en Tobolsk a 1000 Km. de Moscú; los Vendos en Épocas Bárbaras.
Gomer=Crimea, la Ucrania actual (en tiempos antiguos la parte peninsular).
Togarma=Turquía (en época antigua Till-gamirnu en los anales de Sargón y Senaquerib; Gürun o la Gaurena clásica). En la época antigua, la región no peninsular.
Tiras= Persia, actual Irán (según el talmud en yoma 10a). Además por lo parecido en el nombre en hebreo, TRS= PRS.
Kus= Etiopía (LXX, jus; Vg. Aithiopia).
Fut= Libia, según el persa antiguo Putiya; en babilonio Puta. Sudán.
Javan= Jonios. La actual Grecia , ver La Ilíada 13:685 de Homero; en la LXX aparece traducido por Hellas.
4- Esta última parte del estudio es para aquellos que creyéndose espirituales piensan que reducimos a la Iglesia solo al plano institucional. Como si no barajásemos el escenario de una posible destrucción de Roma lo cual no afecta nuestra Fe ni la existencia de la Iglesia, ya que como dijo Jesús "y las puertas del hades prevalecerán contra Ella" (Mt 16:18-19).
Aunque la Roma material se derrumbe, la Iglesia y el Papado permanecerá.
"Con esta declaración, nos encontramos de nuevo en Roma, en la Cátedra de Pedro. Debido a que Cristo ha puesto en práctica su voluntad de fundar una Iglesia indestructible con la promesa realizada a Pedro, con el establecimiento de la primacía o, lo que es lo mismo, el Papado. La Iglesia, establecida en Pedro y en sus Sucesores (...) iba a ser la Iglesia de Cristo, una en sí misma y duradera hasta el final del tiempo a través de la sumisión a un Cabo personal y visible.
Era una disposición de la Providencia divina que Pedro eligió Roma como su obispado. Aquí, en el Circo de Nerón, para los que tenemos evidencias arqueológicas indiscutible, murió como confesor de Cristo; por debajo del punto medio de la gigantesca cúpula que era y es el sitio de su tumba. Sus sucesores, los Papas, continuaron su misión hasta el presente.
Estábamos en la serie pontífices romanos muchos que, como el Príncipe de los Apóstoles, que selló con sangre su fidelidad a él, que eran los representantes visibles. Muchos eran grandes para la santidad, para el genio, para la ciencia, para la autoridad de su persona. Había unos pocos otros, cuyas cualidades puramente humana menos correspondidas a la altura de su suprema misión pastoral. Pero las tormentas más formidables desatadas por el tiempo del apóstol Pedro el día de hoy, no han sido capaces de sacudir la Iglesia, ni hacer daño a la misión divina de sus jefes. Cada Papa, en el mismo momento en que acepta su elección, recibe inmediatamente de Cristo, las mismas atribuciones y el mismo privilegio de la infalibilidad.
Si un día (digamos que por una mera hipótesis) la Roma material debiera colapsar, si alguna vez esa misma basílica del Vaticano, símbolo de la unidad, invencible y victoriosa de la Iglesia Católica, iban a ser enterrados bajo las ruinas de los tesoros históricos, tumbas sagradas que contiene, incluso entonces la Iglesia no sería ni demolida ni agrietada; seguiría estando siempre la verdad de la promesa de Cristo a Pedro, siempre sigue siendo eficaz el Papado, la única Iglesia fundada indestructible sobre el Papa en ese momento de la vida.
Por lo que es. La Roma Aeterna en sentido sobrenatural cristiana está por encima de la Roma histórica. Su naturaleza y su verdad son independientes de este.
Esto, queridos hijos e hijas, también debe de ser su fe, inquebrantable, porque tiene que basar en la roca sobre la que se construye la Iglesia. Declarar y traer, esta fe, entre sus padres y sus compañeros de clase, con la visión clara, con profunda convicción, con valor seguro de la victoria. Y orar por el Papa, que el Señor, que ha querido como Pastor y Obispo de vuestras almas (cfr. 1 Petr. 2, 25), le conceda el beneficio con la palabra y el ejemplo de los que es responsable y los envió para alcanzar la vida eterna (cf .. Srta. Ro. Orat. pro Papa )."
Discurso del Santo Padre Pio XII a varios grupos de los institutos de enseñanza secundaria de Roma (30 de enero de 1949)
EVANGELIZA Y COMPARTE.
Si te quieres formar fuerte en la fe católica de una manera orgánica, inscríbete en la escuela de apologética online. Inscríbete en este momento en: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Por: Richbell Meléndez

 

Escuela de Apologética Online DASM ¡INSCRIBETE YA MISMO!

https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

Tertuliano de Cartago (155-230 dC) escritor eclesiástico del siglo II y III, ¿dio testimonio del ministerio del papado del Obispo de Roma? Si se hace esta pregunta a la mayoría de los católicos educados, ellos responderán ¡no! Esto se debe a que su testimonio no es obvio ya que no es una declaración directa. ¡Pero testificó indirectamente cuando, después de dejar la Iglesia, lo atacó! En efecto, en esta ocasión atacó al obispo de Roma burlándose de él, atribuyéndole todas las prerrogativas que le atribuía la verdadera Iglesia, para crear una distorsión satírica entre este papel y el error que habría sido suyo. Esto es lo que pretendo demostrar aquí. Pero antes refutaremos una idea difundida a veces por anticatólicos según la cual Tertuliano habría afirmado que la Iglesia de Jerusalén era, en la organización de la Iglesia, superior a las demás.

 

Aquí están los puntos a tratar en este artículo:

 

I) Tertuliano no habló de la Iglesia de Jerusalén como superior a otras

 

II) La apostasía de Tertuliano: su caída en el montanismo

 

III) Cómo testificó del papado al oponerse a él y a la verdadera Iglesia

 

A) La condena del montanismo por parte del obispo de Roma encaminó esta doctrina a toda la Iglesia.

 

B) Tertuliano llama al Obispo de Roma " El Soberano Pontífice, es decir, el obispo de los obispos”.

 

1) El título de "Soberano Pontífice”

 

a) Qué significaba este título en ese momento

 

b) Al aplicar este título al obispo de Roma, Tertuliano da testimonio de la analogía de su papel

 

C) El título de "obispo de obispos”

 

D) ¿Es realmente el obispo de Roma?

 

1) Obvio por el contexto

 

2) El testimonio del obispo San Optato de Milevis.

 

3) El testimonio de San Jerónimo

 

a) La afirmación de San Jerónimo

 

b) La gravedad de este pasaje probablemente se deba a una falsificación ...

 

c) ... o al resentimiento de San Jerónimo contra el clero romano, pero no contra el Papado

 

d) Testimonio no obstante convincente sobre el origen romano de la oposición a Tertuliano

 

D) Los demás testimonios externos que dio a la fe de la verdadera Iglesia

 

1) El obispo de Roma es llamado “cabeza de la Iglesia”.

 

2) Los Obispos de Roma heredan las prerrogativas de San Pedro para ser la piedra sobre la que se funda la Iglesia, tener las llaves del Reino de los Cielos y ser el eslabón de la comunión universal.

 

I) Tertuliano no habló de la Iglesia de Jerusalén como superior a otras

 

Antes de mostrar cómo Tertuliano testificó sobre el papado, respondamos a la objeción de que habló de la Iglesia de Jerusalén como la más importante. ¿Los Padres de la Iglesia enseñaron que la iglesia de Jerusalén fue superior a las demás?

 

Para los Padres de la Iglesia, Jerusalén es, el elemento histórico del origen de la fe, y no la autoridad teológica legal que tiene el poder de gobernar la Iglesia. Tertuliano dice:

 

“¿Qué tiene que ver Atenas con Jerusalén? ¿Qué concordia hay entre la Academia y la Iglesia? ¿Qué hay entre herejes y cristianos? Nuestra instrucción proviene del pórtico de Salomón, quien él mismo había enseñado que se debe buscar al Señor con sencillez de corazón. Sabiduría 1: 1” (Receta contra herejes. VII)

 

Como vemos, Tertuliano expresa que es solo una realidad histórica y no teológica: que hay que conformarse a la fe tal como salió de Jerusalén, pero esto de ninguna manera significa que el obispo de Jerusalén tiene primacía sobre los demás. Un dato curioso en el texto citado es que vemos como Tertuliano hace uso del libro deuterocanónico de Sabiduría.

 

II) La apostasía de Tertuliano: su caída en el montanismo

 

¿Cómo testificó Tertuliano de la existencia del papado? ¡Él lo testificó al oponerse a él! En efecto, un hecho triste en la vida de Tertuliano fue su apostasía en el año 207 de la verdadera fe para unirse a la secta de los seguidores de Montano o Montanus de Frigia, llamados por conveniencia "Montanistas" pero cuyo nombre original es "Frigios" o “Cataphrygians”, que tenía una jerarquía paralela. Aquí hay un resumen de su doctrina según San Agustín (354-430):

 

“Catafrigas, son los que tienen por fundadores a Montano como paráclito y a dos profetisas suyas, Prisca y Maximila. Les dio el nombre la provincia de Frigia, porque allí han existido y allí han vivido, y hasta hoy tienen en aquellos lugares algunos pueblos. Afirman que la venida del Espíritu Santo prometida por el Señor se cumplió en ellos y no en los apóstoles. Tienen como fornicación a las segundas nupcias; y por eso dicen que el apóstol Pablo las permitió, porque en parte lo sabía y en parte profetizaba: ya que aún no había llegado lo que es perfecto 9. Ahora bien: ellos deliran que esto perfecto vino sobre Montano y sus profetisas. Dicen que los sacramentos los tienen por funestos. Realmente cuentan que, de la sangre de un niño de un año, que extraen con pequeñas punciones de todo su cuerpo, realizan en cierto modo su eucaristía, mezclándola con harina y haciendo un pan. Si el niño llegase a morir, lo tienen por mártir; pero si viviera, por gran sacerdote.” (Las herejías, dedicado a Quodvultdeo 26)

 

Paradójicamente, después de su apostasía, luchará aún más ferozmente contra las herejías gnósticas que socavan la cristiandad en el siglo III. En efecto, la herejía de Montano consistió, entre otras cosas, en un excesivo rigorismo, que llevó a los montanistas a negar la absolución a quienes habían cometido homicidio, apostasía, idolatría, adulterio y fornicación. (Sobre la modestia II, VII XIX)

 

Habiendo dejado así la Iglesia verdadera, testificó con sus palabras, a veces burlonas, que dentro de ella la cabeza universal era el Obispo de Roma.

 

III) Cómo testificó del papado al oponerse a él y a la verdadera Iglesia

 

A) La condena del montanismo por parte del obispo de Roma encaminó esta doctrina a toda la Iglesia.

 

Tertuliano afirma que un obispo de Roma del que no sabemos si es San Eleuterio, San Víctor, San Ceferino, o San Calixto fue montanista antes de cambiar de opinión bajo la influencia de Praxeas, seguidor de la herejía del monarquianismo. En realidad, esta afirmación es falsa. Aun así, es necesario tener este hecho en mente para comprender el siguiente pasaje de Tertuliano:

 

“Praxeas, en efecto, llevó al primero de Asia a Roma con este tipo de perversidad, un hombre de carácter inquieto, hinchado por el orgullo del martirio, por unos momentos de aburrimiento en una prisión de pocos días, incluso entonces que, si hubiera entregado su cuerpo a las llamas, no habría ganado nada, ya que no tiene el amor de Dios, cuyos dones ha destruido. El obispo de Roma ya reconoció las profecías de Montan, Prisca y Maximilla, y con este reconocimiento dio paz a las Iglesias de Asia y Frigia, cuando Praxea, al informarle cosas contradecían a los mismos Profetas y a sus iglesias, y defendiendo la autoridad de sus predecesores, lo obligó a revocar las cartas de paz que ya habían desaparecido, y lo desvió del propósito que tenía de recibir los nuevos dones. Praxeas en Roma, por lo tanto, prestó un doble servicio al diablo; echó fuera la profecía e introdujo la herejía; hizo huir al Paráclito y crucificó al Padre. Las malas hierbas sembradas por Praxeas habían dado fruto; porque "fue arrojada aquí donde estamos mientras la mayoría dormía," en la sencillez de la doctrina ". (Contra Praxeas 1)

 

¿Qué nos enseña este texto? Que, para Tertuliano, la admisión, ciertamente falsa en realidad, del montanismo por parte del obispo de Roma tuvo el efecto de dar “paz a las Iglesias de Asia y Frigia”. ¿Por qué esto sino por la jurisdicción universal de este Obispo? Además, el obispo de Roma supuestamente se retractó de sus cartas de paz y eso fue suficiente para arruinar la influencia de la secta, señaló Tertuliano con amargura. “Praxeas en Roma, por tanto, prestó un doble servicio al diablo; ahuyentó la profecía e introdujo la herejía; puso en fuga al Paráclito, y crucificó al Padre”, ¡es igualmente fuerte que un simple Obispo pueda hacer esto si realmente no tiene el rango de Cabeza de la Iglesia!

 

B) Tertuliano llama al Obispo de Roma “El Soberano Pontífice, es decir, el obispo de los obispos”.

 

Posteriormente, reprochó al Papa (no sabemos con certeza si es San Ceferino o San Calixto) por absolver a los adúlteros que estaban haciendo penitencia, lo que rechazó por sus excesos montanistas:

 

“En oposición a esto (modestia), ¿no podría haber actuado de disimulador? Escuché que incluso se ha dictado un edicto, y también uno perentorio. El Soberano Pontífice, es decir, el obispo de los obispos, emite un edicto: remito, a quienes han descargado (los requisitos del) arrepentimiento, los pecados tanto de adulterio como de fornicación. Oh edicto, en el que no se puede inscribir, ¡Buena acción! ¿Y dónde se depositará esta liberalidad? En el mismo lugar, supongo, en las mismas puertas de los apetitos sensuales, bajo los mismos títulos de los apetitos sensuales. Existe el lugar para promulgar tal arrepentimiento, donde la delincuencia misma acechará. Allí está el lugar para leer el perdón, donde se hará entrada con la esperanza del mismo. Pero es en la iglesia donde se lee este (edicto), y en la iglesia donde se pronuncia; ¡y (la iglesia) es virgen! ¡Lejos, lejos del prometido de Cristo, esté tal proclamación! Ella, la verdad, la modesta, la santa, estará libre de mancha hasta en las orejas. No tiene a quien hacer tal promesa; y si lo ha tenido, no lo logra; porque aún el templo terrenal de Dios pudo haber sido llamado por el Señor antes cueva de ladrones, que de adúlteros y fornicarios.” (Sobre la modestia 1)

 

1) El título de " Soberano Pontífice”

 

a) Qué significaba este título en ese momento

 

Dice que el Papa es “el Soberano Pontífice, es decir el obispo de los obispos”. Sería gravemente anacrónico pensar que llamó al Papa “pontífice soberano” de la misma manera que los católicos actuales llaman al Papa “pontífice soberano”. De hecho, originalmente “pontífice” proviene del latín “pontifex” que significa “el que hace el puente (sagrado)”, es decir, el que hace el puente entre el mundo de los hombres y el de los dioses. Así que los pontífices eran los sacerdotes paganos, y el " pontifex maximus " (el " pontífice soberano ¿Era el emperador? No fue hasta el siglo IV que el término adquirió un significado nuevo y extenso para designar a todos aquellos que se suponía que debían cerrar la brecha entre lo divino y lo humano, cualquiera que fuera su religión. Fue a finales del siglo IV cuando comenzamos a dar a los obispos cristianos el título de “pontífices”, y fue en ese momento cuando San Jerónimo en su traducción latina de la Biblia: la Vulgata traducía regularmente la palabra “sacerdote”. (judío) por “pontifex ".

 

b) Al aplicar este título al obispo de Roma, Tertuliano da testimonio de la analogía de su papel

 

También Tertuliano, llamando al obispo de Roma “pontífice soberano” para burlarse de él asociándolo con el papel pagano del emperador, testificó por analogía de lo que era el obispo de Roma para la Iglesia verdadera: el obispo de Roma fue para la Iglesia verdadera lo que el emperador fue para la religión pagana: la cabeza universal y el vínculo supremo entre lo divino y lo humano. De lo contrario, ¿por qué se habría burlado del obispo de Roma y no de ningún otro obispo no montanista?

 

C) El título de " obispo de obispos”

 

Además, esta interpretación se ve confirmada por el hecho de que lo llama “el obispo de los obispos ", ¡no se puede inventar! Si lo llama así, es porque es el papel que desempeña en el sentido de la verdadera Iglesia, y quiere crear una distorsión satírica entre ese papel y el error que sería suyo.

 

D) ¿Es realmente el obispo de Roma?

 

Pero, ¿estamos seguros de que Tertuliano se dirige al obispo de Roma? De hecho, el texto no lo dice. Pero todos los elementos externos a los textos nos lo indican.

 

1) Obvio por el contexto

 

Como vimos anteriormente en Contra Praxeas, fue a través de la oposición del obispo de Roma que el montanismo conoció su derrota universal. Entonces sería normal que Tertuliano calificara de esta manera a aquel cuya autoridad en la Iglesia es universal y que provocó la caída del Montanismo.

 

Además, al estudia la historia del Cristianismo, encontramos que ya hay muchos rastros de la existencia del Papado en ese momento, por lo que sería natural que fuera así en esta situación.

 

2) El testimonio del obispo norteafricano San Optato de Milevis

 

Apenas más de un siglo después de los hechos, un ilustre obispo del norte de África, San Optato de Milevis (fallecido c. 397) escribió las siguientes palabras en su refutación del hereje Parmeniano:

 

“Después de haber alabado el bautismo, creyó conveniente resucitar, por así decirlo, de entre los muertos, herejes que ya estaban muertos y, junto con sus herejías, sepultados en el olvido ---- y esto, aunque no solo sus errores, sino incluso sus nombres, eran desconocidos en toda África ---- Marción, Praxeas, Sabelio, Valentino, y el resto hasta a los Cataphrygae, todos los cuales fueron refutados en su tiempo por Victorinus de Pettau, por Zephyrinus de Roma, por Tertuliano de Cartago, y por otros campeones de la Iglesia Católica. ¿Por qué, entonces, hacer que una guerra con los muertos, que no tienen nada que ver con los asuntos de nuestro tiempo?” (Contra los Donatistas. Libro I, 9)

 

3) El testimonio de San Jerónimo

 

a) La afirmación de San Jerónimo

 

San Jerónimo (347-420) nos dice que fue en la Iglesia de Roma donde Tertuliano tuvo que luchar en este asunto:

 

“Fue presbítero de la iglesia hasta la mediana edad, luego impulsado por la envidia y el abuso del clero de la iglesia romana, se inclinó a la doctrina de Montano, y menciona la nueva profecía en muchos de sus libros.” (Los hombres ilustres 53)

 

b) La gravedad de este pasaje probablemente se deba a una falsificación ...

 

Uno puede preguntarse por qué San Jerónimo lleva un juicio tan severo sobre el clero romano. En primer lugar, debe saberse que esto no puede ser acusado contra el Papado, para convencerse de ello bastará con leer lo que podemos encontrar en los escritos de San Jerónimo confirmando el Ministerio del Papado. En segundo lugar, no es imposible que este pasaje de esta obra haya sido falsificado. De hecho, en otro lugar de la misma obra escribe hablando del obispo Cayo o Gayo que vivió en la época en cuestión:

 

“Gayo, obispo de Roma , en la época de Ceferino , es decir, en el reinado de Antonino, hijo de Severo, pronunció una disputa muy notable contra Próculo , seguidor de Montano , acusándolo de temeridad en su defensa de la nueva profecía. , y en el mismo volumen también enumerando sólo trece epístolas de Pablo , dice que la decimocuarta, que ahora se llama, A los hebreos , no es de él, y no es considerada entre los romanos hasta el día de hoy como por el apóstol Pablo.” (Los hombres ilustres 59)

 

Esto no concuerda con las palabras del mismo san Jerónimo sobre Tertuliano y su caída en el montanismo. De hecho, se dice allí que un sacerdote de Roma, que no podría haber actuado independientemente de su obispo, San Ceferino, “apoyó una discusión notable ", que se opone al “odio y los procedimientos escandalosos del clero de Roma "., que es más sobre el tema preciso del montanismo. Esto refuerza la idea de una falsificación: San Jerónimo no puede haber afirmado al mismo tiempo la apostasía en el montanismo de Tertuliano por " el odio y los procedimientos atroces del clero de Roma ", mientras afirmaba a Cayo, que ciertamente lo hizo. no tener ninguna característica, haber apoyado "una discusión notable contra Proculus, un sectario del montanismo”!

 

La idea de una falsificación no es descabellada: los arrianos falsificaron el pasaje de la misma obra dedicada al fortunatiano de Aquilea para hacer creer que se había adherido al arrianismo (capítulo 97), mientras que san Jerónimo escribía en otra parte sobre el mismo fortunatiano:

 

“Tampoco debe suponer que mi demanda sea pequeña. Se te pide que me des la perla del Evangelio, Mateo 13:46 las palabras del Señor, palabras puras, como la plata que de la tierra es probada y purificada siete veces en el fuego, me refiero a los comentarios de Fortunatiano” (Carta X. A Pablo, anciano de Concordia 3)

 

¡Y esto corresponde a su Comentario sobre los Evangelios, perdido y encontrado en 2012! ¡Los arrianos habrán hecho esto para desacreditar a la Iglesia de Roma, que fue la punta de lanza en la lucha contra su herejía!

 

c) ... o al resentimiento de San Jerónimo contra el clero romano, pero no contra el Papado

 

En tercer lugar, es muy posible que San Jerónimo aquí culpe al comportamiento del clero romano, sin embargo, sin apuntar al propio obispo de Roma. De hecho, san Jerónimo fue primero sacerdote de la diócesis de Roma, antes de tener que exiliarse primero en Antioquía y luego en Tierra Santa. ¿Y por qué se exilió? ¡Porque se oponía firmemente a la relajación que llegaba hasta la complacencia del paganismo! ¡Pero luego fue protegido por el Papa San Dámaso, por quien estaba lleno de alabanzas! A su muerte, el clero romano logró excluirlo a él y a San Jerónimo quien guardaba un fuerte rencor. También las mentes obstinadas siempre se sienten heridas por la resistencia que encuentran, y nada les es más ordinario que atribuir a los celos la contradicción de la que son objeto. Cuando reflexionamos sobre el carácter susceptible de san Jerónimo, entendemos sin dificultad que el ilustre doctor aprovechó la ocasión para poder desatar un maligno golpe contra un clero del que él mismo había tenido que quejarse.

 

Sin embargo, es más probable que la apostasía de Tertuliano no tuviera nada que ver con eso. Más bien, creemos que el montanismo de Tertuliano fue el resultado natural de sus tendencias personales. Lo que prueba es que, de principio a fin de sus escritos, se pueden discernir los principios y disposiciones que lo harían montanista. Uno de sus comentaristas dijo con gran certeza que, si Tertuliano no siempre fue Montanista, siempre fue Montanizan. Fue su pronunciado gusto por el ascetismo más rígido y su necesidad de autoridad inmediata, cortando toda angustia de la mente, lo que le llevó de antemano a acoger este movimiento montanista. A la autoridad de los obispos y tradiciones episcopales opuso los oráculos inmediatamente inspirados desde arriba a sus profetas y profetisas. Iba a encontrar todo lo que había convertido a Tertuliano en cristiano y católico. Por tanto, sólo debemos dar un valor mediocre a las investigaciones encaminadas a determinar cuáles son, entre los muchos escritos de Tertuliano, los que pertenecen a su época católica y los que se escribieron desde su paso al montanismo. Si varios de ellos pueden relacionarse con certeza con uno u otro período, hay otros que ya son montanistas en espíritu, punto de vista, doctrinas, y que sin embargo bien podrían haber sido escritos antes de su ruptura con la Iglesia.

 

Pero basta con estudiar los escritos de Tertuliano para convencerse de que la oposición del clero romano se explica por sí misma, sin necesidad de suponer motivos distintos del celo por la pureza de la fe.

 

Recordamos que esta severidad de san Jerónimo hacia el clero romano no se puede reprochar al papado.

 

d) Testimonio no obstante convincente sobre el origen romano de la oposición a Tertuliano

 

Sin embargo, si San Jerónimo pudo haber entendido mal las razones que habían inspirado a los adversarios de Tertuliano, su testimonio permanece inatacable en cuanto al fondo del hecho, a saber, la lucha entre el sacerdote de Cartago y la Iglesia romana. Siempre fiel a su misión de recordar a los innovadores que respeten la tradición, el sucesor de San Pedro alzó la voz para detener el progreso del Montanismo mediante un edicto perentorio. ¡Por eso el autor del Tratado de la “La modestia” se vuelve contra el Obispo de Roma para neutralizar el efecto de una condena de la que siente toda la fuerza!

 

D) Los demás testimonios externos que dio a la fe de la verdadera Iglesia

 

Ahora que está establecido que a quien se dirige Tertuliano en esta obra es al Obispo de Roma, esto significa que la verdadera Iglesia de la época aplicó al Obispo de Roma las prerrogativas que Tertuliano reprocha al Obispo de Roma reclamar para él.!

 

1) El obispo de Roma es llamado “cabeza de la Iglesia ".

 

Más adelante en la misma obra, queriendo negar al obispo de Roma el derecho de absolver a los adúlteros, Tertuliano evoca a los profetas, a Cristo y a los apóstoles a quienes reconoce el poder de perdonar tal pecado, pero afirmando que se trataba de un puro poder personal dado por Dios y manifestado por el don de obrar milagros. Quiere así negar al obispo de Roma el derecho de absolver el adulterio en virtud de su función única, sin presentar pruebas sobrenaturales de su misión:

 

“¡Pero tú, hombre apostólico! muéstrame tus ejemplos proféticos en este momento, y reconoceré la divinidad que obra por tu brazo, y luego reclamaré el poder de remitir prevaricaciones de esta naturaleza. Pero, si solo eres responsable de mantener la disciplina, Cabeza de la Iglesia, menos de mandar que de obedecer, ¿quién eres entonces y cuáles son tus derechos para conceder el perdón, tú que, sin mostrarte ni profeta ni apóstol, no has la virtud de aquel a quien pertenece perdonar?” (Sobre la modestia 21)

 

Lo llama “hombre apostólico” por la misma razón que antes: para crear una distorsión satírica entre este papel y el error que sería suyo. Entonces no se debe creer a partir de la segunda parte de la cita que la Iglesia de la época solo reconocía en el Obispo de Roma un papel de “mantenimiento de la disciplina ", porque en el espíritu de Tertuliano, tener el poder de perdonar va de la mano. mano con el carisma de la enseñanza, como con los apóstoles y profetas, y a fortiori Cristo.

 

2) Los Obispos de Roma heredan la prerrogativa de San Pedro de ser la piedra sobre la que se funda la Iglesia, tener las llaves del Reino de los Cielos y ser el eslabón de la comunión universal.

 

“Tomo nota de tu declaración, para preguntarte con qué título estás usurpando el derecho de la Iglesia. Si, porque el Señor dijo a Pedro: “Edificaré mi Iglesia sobre esta piedra; te he dado las llaves del reino de los cielos”, o bien: “Todo lo que atares o desatares en la tierra, será atado o desatado en el cielo” presumes que el poder de atar y de desatar ha llegado hasta ti, es decir, a toda la Iglesia que esté en comunión con Pedro, ¿Qué clase de hombre eres? Te atreves a pervertir y cambiar totalmente la intención manifiesta del Señor, que no confirió este privilegio más que a la persona de Pedro. “Sobre ti edificaré mi Iglesia”, le dijo El, “A ti te daré las llaves”, no a la Iglesia. “Todo lo que atares o desatares”, etc.” (Sobre la modestia 21)

 

Por un lado, vemos a Tertuliano dando testimonio de la fe de la Iglesia en el hecho de que la Iglesia está fundada en la persona de Pedro, sostenida infaliblemente por Cristo, eso es evidente (Mateo 16, 18) y es principalmente a Pedro quien recibió las llaves del Reino de los Cielos (Mateo 16, 19). Más abajo afirma que estos privilegios se referían únicamente a la persona de Pedro y no debían pasar “a la Iglesia ". Notamos, además, que es solo San Pedro quien es designado como habiendo recibido las llaves del Reino de los Cielos, no que Tertuliano negara que los otros apóstoles también lo recibieron, sino que testificó que es principalmente santo. Pedro quien las recibió como líder de los demás.

 

Por otro lado, lo vemos testificando que el Obispo de Roma reclama para él las promesas hechas a San Pedro: “Tomo nota de tu declaración, para preguntarte con qué título estás usurpando el derecho de la Iglesia. Si por lo que el Señor le dijo a Pedro: [Mateo 16, 18-19]; te imaginas con orgullo que el poder de atar y desatar ha bajado a ti” y que así, estas promesas descenderían a toda la Iglesia que se define a sí misma como “en comunión con Pedro”.

 

La conclusión de estos dos hechos es obvia: la verdadera Iglesia de la época fue definida "legalmente" como " en comunión con Pedro ", es decir con el Obispo de Roma, por lo tanto con el Obispo de Roma, y esto en virtud de que le correspondía al Obispo de Roma, por la sucesión de San Pedro, ser la actual encarnación de la roca de la fe contra la cual las puertas del infierno no pueden nada porque Cristo lo hace infalible (Mateo 16, 18) , y que a él le corresponde el rol de gobernar la Iglesia universal en virtud del poder de las llaves (Mateo 16, 19) , esta realidad ya se manifestó cuando Tertuliano se refirió a su rol de " mantener la disciplina " como " cabeza de la Iglesia ”.

 

EVANGELIZA Y COMPARTE.

 

Si te quieres formar fuerte en la fe católica de una manera orgánica, inscríbete en la escuela de apologética online. Inscríbete en este momento en: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/


 

Richbell Meléndez, laico católico dedicado a la apologética, colaborador asiduo de distintas páginas de apologética católica y tutor de la escuela de apologética online DASM.

 

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Por: Richbell Meléndez

 

Escuela de Apologética:

https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/


Desde el nacimiento hasta la muerte, toda nuestra existencia puede vivirse unida a Cristo. Los sacramentos acompañan este crecimiento.

 

¿Qué es un sacramento?

 

Sacramento proviene del latín sacramentum que significan “sacra" (sagrado) y “mentun” (medio). Por tanto, el sacramento es un medio sagrado destinado a la santificación de los fieles que lo reciben. Para los cristianos, es a través de los sacramentos que Dios les hace una señal, los desafía y los hace entrar en relación con Él, en su alianza.

 

Los sacramentos son entonces palabras, gestos (por ejemplo, poner las manos), signos y símbolos mediante los cuales el ser humano se comunica con Cristo para unirse a él (ver Catecismo de la Iglesia Católica #1146).

 

En el sacramento, el gesto del celebrante va acompañado de una palabra de Dios, signo visible, símbolo, expresión del don gratuito de Dios, de la gracia y de su acción en nuestra vida.

 

¿Cuál es el lugar de los sacramentos en el camino cristiano?

 

A través del sacramento, Cristo actúa y une a los creyentes en los hechos fundacionales de sus vidas. Él está presente. De hecho, los sacramentos marcan los momentos importantes y decisivos en la existencia del cristiano. "Está presente con su fuerza en los Sacramentos, de modo que, cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza." (Concilio Vaticano II, Constitución sobre la liturgia Sacrosanctum Concilium, 7).

 

Los sacramentos marcan, acompañan la vida y el crecimiento humano. En conjunto, la existencia se puede vivir unida a Cristo.

 

¿Cuáles son los 7 sacramentos?

 

En el Evangelio, Jesús revela dos sacramentos. Primero, es bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán, luego él, a su vez, bautiza a sus discípulos. Entonces Jesús instituye la Eucaristía en la Última Cena. La Última Cena es la última comida que toman con sus discípulos y tiene lugar la víspera de su muerte. Luego tomó vino y pan, los bendijo y se los dio a sus discípulos, diciendo: “Esto es mi cuerpo entregado por ustedes. Esta es mi sangre derramada por ustedes. Haced esto en memoria mía ".

 

Posteriormente, la Iglesia Católica gradualmente reconoció cinco más (es decir, siete en total): el bautismo , donde el cristiano se convierte en hijo de Dios; la confirmación , cuando el bautizado se convierte en testigo del Evangelio; la Eucaristía , que es la comunión más íntima con el misterio pascual; el matrimonio y la ordenación , que santifican el crecimiento del ser humano; la unción de los enfermos , que representa un apoyo en la enfermedad; y reconciliación , permitiendo en todo momento volverse a Dios y renovar la alianza con Él.

 

El Concilio de Trento en el siglo XVI, debido a que ciertos grupos estaban negando alguno de los sacramentos, tuvo que proclamar oficialmente que eran 7 sacramentos.

“Si alguno dijere, que los Sacramentos de la nueva ley no fueron todos instituidos por Jesucristo nuestro Señor; o que son más o menos que siete, es a saber: Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Penitencia, Extremaunción, Orden y Matrimonio; o también que alguno de estos siete no es Sacramento con toda verdad, y propiedad; sea excomulgado.” (Concilio de Trento, Sesión VII, Canon I)

 

Hay tres niveles de sacramentos: los sacramentos de iniciación, mediante los cuales nos convertimos en cristianos, los sacramentos de servicio y los sacramentos de curación.

 

Los sacramentos de iniciación

 

El bautismo 

 

Nacimiento a la vida cristiana

 

Mediante el bautismo , nos configuramos con Cristo y, mediante el Espíritu Santo, nos convertimos en hijos del mismo Padre. Esta vida divina no es solo para recibirla, sino para vivirla. Ser bautizado es convertirse en cristiano.

 

El bautismo es el primero de los siete sacramentos. Fue establecido por Jesús y tiene una sólida base bíblica. Los evangelios relatan que Jesús fue bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán (Mt 3: 13-17; Mc 1: 9-11; Lc 3: 21-22). Jesús modeló la recepción del bautismo. Jesús vio el valor espiritual del bautismo para sí mismo y, al hacerlo, mostró que los que creen en él también deben ser bautizados.

 

No está claro hasta qué punto Jesús llevó a cabo un ministerio bautismal. Por un lado, parece que Jesús bautizó a la gente. El Evangelio de Juan explica que, “Jesús y sus discípulos fueron a la región de Judea, donde pasó algún tiempo con ellos bautizando” (Jn 3, 22), y que “Jesús hacía y bautizaba más discípulos que Juan” (Jn 4: 1). Juan el Bautista dijo que Jesús “los bautizaría en Espíritu Santo y fuego” (Mt 3:11). Sin embargo, por otro lado, el cuarto Evangelio también dice que “Jesús mismo no bautizaba, solo sus discípulos” (Jn 4, 2).

 

Jesús instituyó el sacramento del bautismo cuando comisionó a sus discípulos antes de su ascensión. Les instruyó: “Id, pues, y haced discípulos en todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28, 19).

 

La muerte de Jesús en la cruz salva a los pecadores, y el agua que fluyó de su costado (Jn 19:34) representa su gracia salvadora que se derrama sobre los creyentes en las aguas del bautismo.

 

El bautismo ocupó un lugar tan importante en la vida espiritual de la Iglesia primitiva que Juan el Evangelista entretejió imágenes bautismales en el encuentro entre Jesús y Pedro en el mar de Tiberíades. Cuando Pedro vio a Jesús, “se puso su manto”, que representa una prenda bautismal, y “saltó al mar” (Jn 21: 7), que representa las aguas del bautismo. Cuando Pedro dijo: “Sí, Señor, tú sabes que te amo” (Jn 21,15), hizo una profesión de fe, que equivale a las promesas bautismales.

 

Los discípulos tomaron en serio el encargo de Jesús y comenzaron un vigoroso ministerio bautismal. Pedro invitó a sus oyentes a “arrepentirse y bautizarse” (Hechos 2:38). Explicó que los que fueran bautizados serían perdonados de sus pecados y recibirían el don del Espíritu Santo, y “los que aceptaran su mensaje fueron bautizados, y ese día se agregaron unas 3.000 personas” (Hechos 2:41). También bautizó a Cornelio y a varios otros en Jope (Hechos 10:48).

 

Asimismo, Felipe se fue en un viaje misionero a Samaria donde "predicó el evangelio ... y el nombre de Jesucristo, [y] hombres y mujeres por igual fueron bautizados" (Hechos 8:12). También bautizó al mago Simón (Hechos 8:13). En otra ocasión, mientras Felipe viajaba por el camino de Jerusalén a Gaza, se encontró con un funcionario de la corte etíope y, después de explicarle las Escrituras, lo bautizó (Hechos 8:38).

 

El apóstol Pablo fue bautizado por Ananías después de su conversión (Hechos 9:18). Cuando Pablo llegó a Grecia, predicó por primera vez en Filipos, y una mujer llamada Lidia y toda su casa se bautizaron (Hechos 15: 13-15). Más tarde, Pablo fue encarcelado allí y, después de su liberación milagrosa, bautizó al carcelero y a su familia (Hechos 15:33). Cuando Pablo fue a Corinto, bautizó a Crispo y a muchos otros corintios (Hechos 18: 8), y luego a muchos más en Éfeso (Hechos 19: 5).

 

El bautismo está prefigurado en varios eventos del Antiguo Testamento: la creación del mundo cuando un viento impetuoso, el Espíritu, barrió las aguas (Gn 1: 2); el gran diluvio que marcó el fin del pecado y el comienzo del bien (Gn 7-8); el cruce del Mar Rojo cuando los israelitas fueron liberados por agua (Ex 14: 21-22); y cuando los israelitas cruzaron el río Jordán y entraron en la Tierra Prometida(Jos. 3: 14-17).

 

Las primeras personas que se bautizaron fueron adultos. Después de que Pedro pronunció su discurso de Pentecostés, “los que aceptaron su mensaje fueron bautizados” (Hechos 2:41). Se presume que estos conversos eran adultos porque debían tener la edad suficiente para aceptar el mensaje.

 

Después del segundo discurso de Pedro, “muchos de los que oyeron la palabra llegaron a creer” (Hechos 4: 4), y los infantes no tienen la edad suficiente para oír y comprender. Después de que los apóstoles obraron señales y prodigios, “se agregaron hombres y mujeres” (Hechos 5:14). El funcionario de la corte etíope era un adulto convertido (Hechos 8:38). También lo fueron Saulo (Hechos 9:18) y Cornelio (Hechos 10:48).

 

Pero casi de inmediato, el bautismo se extendió a los niños, probablemente también a los bebés. Cuando Pablo predicó en Filipos, no solo Lidia fue bautizada, sino también “su casa” (Hechos 16:15), que típicamente incluye a una madre, un padre e hijos. Fueron bautizados sobre la base de la fe de Lydia, incluidos los niños que, si eran muy pequeños, no habrían tenido la edad suficiente para decidir por sí mismos. Otros ejemplos de bautismos domésticos incluyen a las familias del carcelero (Hechos 16:33), Crispo (Hechos 18: 8) y Estéfanas (1 Corintios 1:16).

 

“La práctica del bautismo infantil es una tradición inmemorial de la Iglesia. Hay un testimonio explícito de esta práctica desde el siglo II en adelante ”(Catecismo de la Iglesia Católica).

 

Para aprender más sobre el sacramento del bautismo, se recomienda leer los numerales 1213 - 1284 del Catecismo de la Iglesia Católica.

 

La Confirmación

 

La fuerza para dar testimonio

 

A través de la confirmación, el bautizado recibe una fuerza especial del Espíritu Santo para proclamar el Evangelio, de palabra y, de hecho. Por tanto, este sacramento lo da el obispo, sucesor de los apóstoles.

 

Para aprender más sobre el sacramento de la confirmación, se recomienda leer los numerales 1285 - 1321 del Catecismo de la Iglesia Católica.

 

La Eucaristía

 

Fuente y cumbre de la vida cristiana

 

La Eucaristía - "acción de gracias" en griego - es la celebración de la muerte y resurrección de Cristo, presente en las especies del pan y del vino. El bautizado lo recibe para unirse a Él y fortalecerse en su vida de bautizado. Luego participa en el cuerpo y la sangre de Cristo.

 

Para aprender más sobre el sacramento de la eucaristía, se recomienda leer los numerales 1322 - 1419 del Catecismo de la Iglesia Católica.

 

Los sacramentos de curación 

 

El sacramento de la penitencia o reconciliación

 

Por un corazón nuevo

 

A través del sacramento de la reconciliación, quien se acerca con sinceridad a Dios reconociendo que ha herido la comunión con él, con los demás y con él mismo, al expresar su deseo de convertirse, recibe el perdón y la fuerza de Dios para retomar el camino.

 

Un gesto: la bendición del sacerdote que acoge al penitente.


Una palabra: “Que Dios nuestro Padre os muestre su misericordia; por la muerte y resurrección de su Hijo reconcilió al mundo con él y envió al Espíritu Santo para la remisión de los pecados: por el ministerio de la Iglesia él os conceda perdón y paz. "

 

Para aprender más sobre el sacramento de la penitencia o reconciliación, se recomienda leer los numerales 1422 – 1498 del Catecismo de la Iglesia Católica.

 

El sacramento de la unción de los enfermos

 

Paz y comodidad

 

El Sacramento de la Unción de los Enfermos brinda ayuda especial a los cristianos que enfrentan enfermedades graves o la vejez. Es el sacramento de la presencia de Cristo con nosotros en nuestra prueba.

 

Un gesto: unción de aceite santo en la frente y la imposición de manos.


Una palabra: “Por esta santa unción, que el Señor en su gran bondad os consuele por la gracia del Espíritu Santo. Así que, habiéndote librado de todos los pecados, que él te salve y te levante.  "

 

Para aprender más sobre el sacramento de la unción de los enfermos, se recomienda leer los numerales 1499 - 1532 del Catecismo de la Iglesia Católica.

Los sacramentos de servicio

 

El sacramento del orden

 

Sirviendo a la Iglesia

 

Mediante el sacramento del Orden , los diáconos, sacerdotes y obispos se consagran al servicio de Cristo y de la Iglesia.

 

Un gesto: la imposición de las manos del obispo sobre el ordenando.


Una palabra: la oración de consagración correspondiente al orden conferido (diaconado, presbiterio, episcopado).

 

Para aprender más sobre el sacramento del orden, se recomienda leer los numerales 1536 - 1600 del Catecismo de la Iglesia Católica.

 

El sacramento del matrimonio

 

Magnifica el amor

 

El matrimonio santifica la unión de una mujer y un hombre, para hacer un signo visible de la presencia y el amor de Dios por los hombres. El consentimiento de cada cónyuge hace que se de el matrimonio.

 

Para aprender más sobre el sacramento del matrimonio, se recomienda leer los numerales 1601 - 1666 del Catecismo de la Iglesia Católica.

 

Los sacramentos, la vida espiritual y material

 

También es posible trazar un paralelismo entre la vida espiritual y material y así aclarar la razón de este número 7: para vivir, preservarse, llevar una vida útil para uno mismo y para la sociedad, el hombre necesita nacer; crecer; nutrirse; cúrate a ti mismo cuando te enfermes; recuperar la fuerza perdida; ser guiado en la vida social por jefes con poder y autoridad; preservarse a sí mismo ya la raza humana mediante la legítima propagación de la especie. Es precisamente al establecer esta relación como inferimos las formas en que vive el alma.

 

Vida natural vida sobrenatural
Nacimiento Bautismo
Crecimiento Confirmación
Comida eucaristía
Medicamento Penitencia
asistencia santa unción
Gobierno Orden
Procreación Matrimonio


EVANGELIZA Y COMPARTE.

 

Si te quieres formar fuerte en la fe católica de una manera orgánica, inscríbete en la escuela de apologética online. Inscríbete en este momento en: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

___________________

 

Richbell Meléndez, laico católico dedicado a la apologética, colaborador asiduo de distintas páginas de apologética católica y tutor de la escuela de apologética online DASM.

 

Libros recomendados

Please update your Flash Player to view content.