Respuestas Catolicas Inmediatas

El mejor libro de Apologetica que existe. Ordenalo ya

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Nota introductoria: Toda la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, el Pueblo de Dios, el templo del Espíritu Santo. Y todos los miembros de la Iglesia tienen la misma fundamental dignidad de los hijos de Dios, tienen por cabeza a Cristo y tienen por fin la dilatación del reino de Dios. Pero no todos tienen las mismas funciones dentro de la comunidad, ni las mismas responsabilidades. Y esto no sólo por la necesidad inherente a toda comunidad bien organizada, sino por voluntad expresa del Señor, que cimentó la Iglesia sobre el ministerio apostólico unido en la roca de Pedro y perpetuado hasta el final de los tiempos en sus sucesores. Ellos son los que han recibido de Cristo la misión de fundar y perpetuar la Iglesia, predicando la palabra de Dios, de la cual fueron hechos depositarios auténticos; confiriendo los sacramentos de la nueva Alianza, y organizando la Iglesia con autoridad recibida de Cristo y no por delegación de la comunidad. Esto quiere decir que la estructura sacramental de la Iglesia divino-humana es jerárquica, o sea, que la responsabilidad última respecto a la fiel transmisión de la Palabra de Dios, a la administración de los sacramentos y a la dirección de la Iglesia, no reside en el pueblo indiferenciado, sino en aquella parte del Pueblo de Dios que ha recibido de Cristo, a través de la sucesión apostólica, el encargo de enseñar, de santificar y de regir la Iglesia. La fe de la Iglesia afirma que éstos son los obispos. También afirma que el episcopado tiene su principio de unidad en el sucesor de Pedro, el obispo de Roma. Trascribimos aquí algunos textos del magisterio en relación a la autoridad de los obispos como sucesores de los apóstoles. Es de notar que las dudas sobre este tema surgen en la Iglesia casi exclusivamente a partir de la Reforma de los "protestantes", es decir unos quince siglos después de Cristo. Por este motivo las pronunciaciones del magisterio antes de la reforma son indirectas.

 

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Nota Introductoria: si buscamos en los textos del Nuevo Testamento un pasaje donde diga: "Por la presente, yo, Apóstol N.N., declaro a fulano mi sucesor", sin duda no lo vamos a encontrar. De semejante expresión, "no hay huellas". ¡Tampoco es necesario una frase de ese porte para mantener la doctrina de la sucesión apostólica! Basta ver lo que los apóstoles de hecho hicieron para darnos cuenta que tuvieron la intención de establecer sucesores de los primeros cuatro siglos y , es decir, hombres que guiasen las iglesias locales con autoridad recibida de los apóstoles. En otros artículos de este sitio se puede ver cómo los Padres de la Iglesiael magisterio de la Iglesia han interpretado las Escrituras y han enseñado sobre este punto. Para una breve exposición de la doctrina y saber a qué se refiere la expresión "sucesión apostólica" y a qué no se refiere, ver el artículo de A. Lang.

 

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

EL DOCUMENTO RESPONDE AL RELATIVISMO RELIGIOSO EN EL DIÁLOGO ECUMÉNICO, SEÑALA CARDENAL RATZINGER

VATICANO, 6 Set. 00 (ACI).- Al presentar en la Oficina de Prensa de la Santa Sede la declaración "Dominus Iesus" sobre la unicidad y la universalidad salvífica de Jesucristo y de la Iglesia, el Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe señaló que el documento publicado por el Dicasterio es una necesaria respuesta al relativismo religioso que equipara otras religiones al cristianismo.

 

Libros recomendados

Please update your Flash Player to view content.